El presidente de
Repsol, Antonio Brufau, se ha reunido con presidente de la República
del Ecuador, Rafael Correa, para impulsar la marcha de las negociaciones
entre el Gobierno de Ecuador y la compañía española.
Mientras, la entidad vuelve su atención hacia Bolivia, donde
los rumores apuntan a una probable nacionalización de Andina.
La reunión ha sido la primera y única
ocasión en la que el máximo mandatario de la República
del Ecuador ha recibido oficialmente al presidente de una compañía
petrolera internacional. Correa dijo que está absolutamente
implicado en conseguir que "las petroleras puedan hacer negocio
en su país, siempre que ello redunde también en
beneficio de Ecuador".
Tanto Brufau como Correa manifestaron su voluntad
de que las conversaciones que actualmente se mantienen para la
renegociación de los contratos petroleros puedan concluirse
con éxito durante las próximas semanas. Las negociaciones
abarcan desde la extensión del plazo de las actuales concesiones
petrolíferas de Repsol hasta el marco impositivo de los
contratos.
El máximo responsable de la petrolera ya
ha regresado a España. Ahora la directiva de Repsol en
Ecuador será la encargada de negociar con las autoridades
del país americano la renegociación de los contratos.
La negociación entre la compañía
y Ecuador no ha sido fácil. Brufau llegó a afirmar
hace unos meses que "si Ecuador no nos quiere, para eso están
los tribunales", después de que el país decidiera
subir del 50% al 99% los impuestos que gravan los beneficios extraordinarios
de las petroleras.
Repsol considera que operar con el 99% de impuestos "no es
realista". De hecho, algunos medios han indicado que la intención
de la petrolera es alcanzar un término medio que ronde
el 70%.
Atención, Bolivia. Las petroleras, que todavía
no tienen muy claro aún que significa para Evo Morales
el término "nacionalización", confían
en que el Gobierno decida ampliar los plazos para la posible operación.
Fuentes del sector señalan que primero el Ejecutivo deberá
establecer el marco fiscal.
Repsol recuerda que, a través de su filial
Andina, invertirá en Bolivia más de 1.000 millones
de dólares en los próximos años. El anuncio
lo realizó la semana pasada el presidente de la división
boliviana, el español Luis García Sánchez,
al término de su primera reunión con el nuevo presidente
de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, que juró a principios
de mes.
Ramírez se reunió hoy por separado
con los ejecutivos de Repsol YPF; de Chaco, filial de Panamerican
Energy, y de British Gas para que expliquen qué inversiones
han hecho durante este año en el desarrollo del sector.
Las inversiones petroleras en Bolivia quedaron prácticamente
paralizadas desde el 2000 debido a la inestabilidad política
del país y las reformas legales que se introdujeron en
el sector. Bolivia necesita inversiones petroleras anuales por
cerca de 1.000 millones de dólares durante cinco años,
para aumentar su producción de gas natural, actualmente
insuficiente para cumplir con la demanda de los mercados de Argentina
y Brasil. |