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El campo argentino se muestra implacable
ante el Gobierno de Cristina Fernández, al decidir continuar
con los cortes de carreteras de las últimas semanas,
después de que la presidenta les llamara al diálogo.
El portavoz de la Federación
Agraria Argentina (FAA), Nicolás Bocio, ha asegurado
a Americaeconomica.com, que los cortes de carreteras continuarán
hasta que el Ejecutivo del país aporte propuestas concretas
para solucionar el conflicto que les llevó a protestar,
por el aumento del impuesto de las exportaciones a los granos.
Esto a pesar de que Cristina
Fernández cedió el jueves por la noche ante sus
presiones, y llamó a las asociaciones rurales a dialogar,
después de que dos días antes su postura ante
las protestas había sido dura y contundente. La presidenta
afirmó en aquel momento que la Administración
argentina no iba a ceder ante el chantaje de lo que algunos
catalogaron como de la derecha nacional.
Pero este conflicto no ha enfrentado
sólo al campo y al Gobierno, ya que los partidarios de
ambas partes han salido esta semana a la calle para apoyar cada
una de las posturas. En defensa del Ejecutivo, salieron primero
a encontrarse con los agricultores los sindicalistas camioneros,
encabezados por su presidente, Hugo Moyano, para asegurarse
de que los camiones llegaban a sus puntos de destino.
Pero el problema fue cuando los
piqueteros kirchneristas de Juan D’Elía, se echaron
a la calle para enfrentarse verbal y físicamente con
manifestantes pacíficos que, cacerola en mano, apoyaban
al campo de su país. Estos altercados se saldaron con
tres heridos y varios detenidos.
Lo cierto es que, mientras ese
conflicto se soluciona, los productores agropecuarios de Argentina
cortan el paso a todos los vehículos con mercancías
en las principales carreteras del país, lo que ha provocado
el desabastecimiento en todo el territorio nacional de productos
básicos como carne, productos lácteos, frutas
o verduras.
Otros conflictos. Pero además,
ése no es el único conflicto del campo que viven
en los últimos días los países de la región
latinoamericana. Otro de los más sonados es el que protagonizan
los transportistas bolivianos, que desde hace unos días
cortan carreteras y aduanas en protesta por la prohibición
del Gobierno de Evo Morales de exportar aceite comestible, para,
según ellos, garantizar el abastecimiento interno.
El pasado jueves, los chóferes
de carga pesada del país incrementaron su presión
ante la falta de respuestas del Ejecutivo, con el aumento de
cortes de esas carreteras, incluso la que une Bolivia con Argentina.
El presidente de la Cámara
Departamental de Exportadores de Cochabamba, Goran Vranicic,
aseguró que el perjuicio económico nacional llega
ya a 450 millones de dólares (unos 292,2 millones de
euros), y para Cochabamba significan 20 millones de dólares
(unos 13 millones de euros), lo que representa el 20% de las
exportaciones de oleaginosas en todo el país.
Mientras tanto, esa prohibición
ya ha repercutido en los países a los que Bolivia exporta
ese producto. Es el caso de Perú, país que compra
a Bolivia más de 18.000 toneladas de aceite al año.
Por eso, su presidente, Alan García, ha criticado a su
homólogo boliviano, y ha catalogado esa decisión
como un gran error.
También Paraguay, vecino
de Argentina y Bolivia, ha vivido esta semana una jornada de
protestas de unos 10.000 campesinos que marcharon por la capital
del país. Los manifestantes, agrupados en la Federación
Nacional Campesina (FNC), repudiaron la política económica
del presidente Nicanor Duarte y reiteraron la necesidad de una
reforma agraria, más acceso a la tierra, a la salud y
a la educación en las zonas rurales.
Además, se han movilizado
las organizaciones agrícolas de Chile, donde unos 2.000
agricultores pidieron al Gobierno de Michelle Bachelet protección
frente a la caída del dólar que tiene al sector
al borde del colapso. Los agricultores se quejaron de que la
depreciación del 45% que ha sufrido el dólar frente
al peso chileno en el último lustro ha perjudicado al
sector, especialmente a los exportadores.
También países
como Ecuador, México o Brasil, han sufrido las protestas
del campo en demanda de revoluciones agrarias o en protesta
por la firma de acuerdos comerciales con otros países,
que según ellos, les perjudican.
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