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Vicente Fox se ha negado a firmar
una ley que, aunque aprobada por el Congreso mexicano, ha sido
criticada por varias instituciones internacionales, así
como por las autoridades de EEUU. La ley en cuestión consiste
en permitir que cualquier adulto pueda poseer y utilizar cierto
tipo de drogas. Sin embargo, según han afirmado los que
se han posicionado en contra de la misma, esta ley "convertiría
México en el paraíso de los narcotraficantes".
Al parecer, en un principio Fox
parecía dispuesto a firmar esta nueva medida, pero tras
las criticas hechas por EEUU, y la reunión que estos han
mantenido con sus homólogos mexicanos, ha decidido devolver
la ley al Congreso para que éste cierre las lagunas jurídicas
que ésta contiene, las cuales ofrecerían a los narcotraficantes
un tentador escenario en donde delinquir y no ser castigados por
la justicia local.
En su defensa, el Congreso mexicano
ha afirmado que esta ley, con su permisividad, traería
sus ventajas en la lucha contra el narcotráfico. Por ejemplo,
las operaciones contra casos que involucren drogas, que antes
solamente podía realizar la policía federal, podrán
correr a cargo de las autoridades locales. Además, las
multas por posesión o consumición serán controladas
por los propios estados, sin depender de las autoridades federales.
Entre otras drogas, esta ley legalizaría la cocaína,
la heroína, la marihuana, el opio, las anfetaminas, el
LSD y un cactus alucinógeno, aparte de otras sustancias
naturales.
Además México debe
de abordar otras cuestiones como el racismo, pues la organización
antiimigración, The Minuteman Proyect, inicia una marcha
para captar adeptos. La patrulla ciudadana que se ha autoproclamado
defensora de la frontera con México, The Minuteman Project
ha comenzado un maratón motorizada que le llevará
desde Los Ángeles, California, hasta Washington D.C., en
la costa este. Según el portavoz y fundador de este peculiar
grupo organizado, Jim Gilchrist, los inmigrantes hispanos ilegales
son la causa de muchos de los problemas que afectan a la sociedad
estadounidense.
El paro, la delincuencia y la formación
de comunidades latinas cerradas "perjudican enormemente a
la comunidad afroamericana", afirmó Gilchrist. La
actitud de los miembros de Minuteman Project no es compartida
por la mayor parte de la población negra de Los Angeles,
que compararon al grupo de Gilchrist con el Ku Klux Klan.
De hecho, cuando los hombres de
Gilchrist se reunieron para comenzar su marcha hacia la capital
de los EEUU, varias organizaciones defensoras de los Derechos
Humanos, además de ciudadanos independientes, sin ningún
tipo de militancia, se reunieron para contramanifestarse contra
Gilchrist y sus chicos, a los que acusan de no preocuparse realmente
por los estadounidenses de origen africano, pues, tal y como declaraba
Najee Ali, afroamericano y residente en el sur de Los Ángeles,
"ellos no se preocupan por nuestra comunidad, no vienen para
ayudarnos a parar el crimen de bandas ni tampoco para ayudarnos
a encontrar empleo".Sin embargo, y a pesar de todo, los organizadores
de la marcha esperan ir reclutando seguidores a lo largo de su
peculiar tour por la geografía estadounidense.
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