| La
aprobación de las normas que regularán la nacionalización
de los hidrocarburos forzará cambios en el Fondo de Capitalización
Colectiva (FCC), un instrumento financiero público, creado para asegurar
una pensión permanente a todos los bolivianos mayores de 65 años,
conocida con el nombre de 'Bonosol' y que asciende a unos 240 euros anuales, más
una cantidad similar para cubrir el entierro del beneficiario.
Este
Fondo fue creado por el Gobierno de Gonzálo Sánchez Lozada en su
primera etapa presidencial (1993-1997), como parte de un peculiar sistema de privatización
de empresas de sectores estratégicos. Una privatización que, por
fortuna, en opinión de fuentes del Movimiento al Socialismo (MAS), el Partido
de Evo Morales, no llegaría a completarse en los términos en que
estaba prevista
Para realizar esta operación
se aplicó el siguiente esquema: unas ampliaciones de capital en las que
los socios internacionales capitalizaron el fondo, que además obtuvo la
titularidad del 49% de las acciones de las compañías privatizadas.
La gestión fue encomendada a AFP privadas
que tenían la obligación de pagar el Bonosol. Para hacerlo, contaban
con los dividendos. En un principio las dos AFP que operaban en Bolivía,
eran propiedad de dos bancos españoles, Banco Bilbao Vizcaya (BBV) y Argentaria.
Luego tras la fusión de ambas, el BBVA vendió una de ellas al grupo
asegurador Zurich. Ahora, según el
decreto, YPFB adquiriría el derecho de gestión de estas participaciones,
como usufructuario, y se encargaría de pagar los dividendos para que las
pensiones no dejaran de abonarse. Pero hay
asuntos que resolver, como las posibles compensaciones a los partícipes
de los Fondos de Capitalización Individual (FCI) que tuvieron que comprar
títulos del FCC en 2002 para impedir que éste se quedara entonces
sin liquidez. Esta es la critica principal de algunos líderes del movimiento
ciudadano de Santa Cruz al proyecto de nacionalización de los hidrocarburos.
Desde aquí, en cualquier caso, se pospone la opinión hasta que se
sepa cuales son las intenciones del Gobierno sobre los fondos de pensiones públicos.
Pero se advierte que algunas cuotas, y participaciones accionariales, no pertenecen
ya al conjunto de los bolivianos porque salieron del FCC para formar parte del
FCI (similar al resto de los fondos de esta clase que se conocen, como los de
Chile). Por eso, según este razonamiento,
las participaciones accionariales serían ahora de particulares concretos.
Que tendrían que ser compensados. |