|
Poco ha durado el optimismo. De nuevo los temores sobre la
crisis financiera sobrevuelan sobre EEUU. Mientras que Citigroup
ha anunciado que planea vender un 22% de sus activos totales,
cerca de medio billón de dólares, la crisis crediticia
ha llegado ya a las aseguradoras tradicionales como AIG, la
mayor compañía de este sector en el mundo.
El consejero delegado de Citigroup, Vikram Pandit, anunció
hoy que el banco reducirá el volumen de sus activos en
una cifra cercana al medio billón de dólares (323.773
millones de euros) en los tres próximos años mediante
la venta de activos no estratégicos, que actualmente
representan un 22% del total de la cartera de la entidad, en
el marco de su plan para devolver la rentabilidad al banco.
En declaraciones durante una conferencia para analistas recogidas
por la agencia Bloomberg, Pandit afirmó que "estas
desinversiones liberarán capital que la entidad podrá
utilizar en otros negocios a la vez que mejorarán la
calidad de los ingresos". No obstante, subrayó que
este proceso llevará tiempo, por lo que demandó paciencia a los accionistas.
Además, el máximo ejecutivo de Citigroup indicó
que la entidad pretende registrar un crecimiento anual de sus
ingresos netos procedentes de sus activos estratégicos
de entre el 8% y el 10%. En este sentido, el banco espera incrementar
un 7% su facturación por tarjetas de crédito,
un 8% por banca minorista, un 9% en valores y banca, y un 14%
por servicios de transacciones.
Desde finales del año 2006, las acciones de Citigroup
en Nueva York ha caído un 54%, destruyendo las ganancias
conseguidas por el anterior presidente y CEO Sanford "Sandy"
Weill, quien impulsó a la compañía por
medio de adquisiciones durante 17 años hasta 2003, fecha
en la que le sucedió en el cargo Prince.
En un esfuerzo por aplacar a los accionistas inquietos, Pandit
ha vendido o cerrado más de 45 sucursales en ocho estados
de EEUU. También se ha deshecho del edificio del grupo
en Tokio, entre otras operaciones. Además, según
informa hoy The New York Times, después de varios meses,
Citigroup está tratando de vender Primerica Financial,
un seguro de vida y fondos de empresa.
Pero Pandit también estudia la venta de su unidad de
'back-office outsourcing' en India y su firma de corretaje Smith
Barney en Australia. El diario también recoge las especulaciones
acerca de que Citigroup venda sus 340 sucursales bancarias en
Alemania, posiblemente a Deutsche Bank.
'The Wall Street Journal'. Hace unas semanas el periódico
estadounidense The Wall Street Journal recurrió a la
polémica que rodea al Líbor para proyectar sospechas
sobre presuntas dificultades financieras en los bancos europeos
y muestró su confianza en la recuperación del
sector bancario estadounidense. Después de la dimisión
de Marcus Brauchli, el recién estrenado propietario del
periódico, Rupert Murdoch, inauguró su mandato
en la edición del 23 de abril hablando sobre los problemas
financieros que atraviesan los bancos europeos, y el efecto
que estos tendrán en los costes de préstamos estadounidenses
asociados al Líbor. Sólo tres de los 16 bancos
a partir de los cuales se calcula el Líbor, son de EEUU,
por ello, estudian la posibilidad de buscar una nueva tasa interbancaria
compuesta sólo por bancos contribuyentes estadounidenses.
Sin embargo, mientras plantean posibles turbulencias en el sector
bancario europeo, este diario publica además la noticia
del regreso del sector financiero estadounidense después
de la recaudación de más de 28.000 millones de
dólares por parte de los grandes grupos financieros de
EEUU.
SEC y Bruselas. El presidente de la Securities and Exchange
Commission (SEC), Cristopher Cox, anunció recientemente
que el regulador bursátil estadounidense está
estudiando requerir a los principales bancos de inversión
de EEUU, como Morgan Stanley, Merrill Lynch o Goldman Sachs,
a que hagan públicos sus actuales posiciones de liquidez
y de capital para demostrar su solvencia.
Cristopher Cox, presidente de la SEC, comentó a varios
periodistas después de participar en una conferencia
sobre valores que con esta nueva medida busca proveer información
actualizada de la situación bancaria a los mercados.
Además el presidente del regulador bursátil estadounidense
agregó que después del episodio vivido por el
banco estadounidense Bear Stearns y de la situación de
desconfianza que esto provocó, hay una gran necesidad
de conocer información sobre el capital y la liquidez
de los bancos estadounidenses.
Pero Cox va más allá y declaró que el
Congreso estadounidense debería aprobar una legislación
que le otorgue al organismo que él dirige o a otro regulador
la autoridad para supervisar a los bancos de inversión.
La SEC es en la actualidad el regulador a través de
un programa voluntario de los cinco principales bancos de inversión
estadounidenses.
La noticia se produjo horas después de que los ministros
de Economía y Finanzas de los países de la UE
(Ecofin), anunciaran que firmarán la semana que viene
un acuerdo por el que instarán a las entidades financieras
que operan en territorio de los Veintisiete a que publiquen
todas las pérdidas sufridas por las hipotecas de alto
riesgo o 'subprime' junto a sus resultados del segundo trimestre.
Con este nuevo anuncio las entidades financieras que operan
en Europa tendrán que poner encima de la mesa sus pérdidas
'subprime' antes del próximo otoño y no en el
tercer trimestre, como se había anunciado previamente.
El BCE cifra la depreciación de activos por la crisis
en 202.500 millones de euros.
La crisis crediticia llega hasta las aseguradoras 'tradicionales'.
American International Group (AIG), la mayor aseguradora 'tradicional'
del mundo, anunció una pérdida de 7.805 millones
de dólares en el primer trimestre. Los resultados, peores
de lo previsto, ponen de manifiesto que el sector tampoco se
salvará de la crisis.
American International Group (AIG) anunció ayer una
pérdida en sus beneficios de 7.805 millones dólares
durante el primer trimestre frente a las ganancias de 4.130
millones de dólares obtenidas en el mismo período
del año anterior. La situación actual ha provocado
además, que Fitch recorte su calificación de AA
a AA- y que Standard & Poor's pueda hacer lo mismo.
Hasta ahora eran los bancos las principales víctimas
de las turbulencias financieras estadounidenses pero los resultados
de AIG demuestran que las aseguradoras 'tradicionales', aquellas
dedicadas a servicios como seguros de vida, comerciales o de
ahorro entre otros se han sometido a los efectos de la crisis
por su exposición a la deuda respaldada con préstamos
hipotecarios.
Ante esta situación la aseguradora con sede en Nueva
York tomaba la decisión de vender nuevas acciones y títulos
de renta fija con el fin de recaudar 12.500 millones de dólares
después vivir el brusco deterioro de sus cuentas.
Los beneficios de la unidad de seguros comerciales de AIG cayó
un 48% por las compensaciones a los trabajadores y los pagos
por los tornados. Los beneficios de la división de vida
y de ahorro para la jubilación cayeron un 4,1%.
|