|
La crisis del sector inmobiliario en España
llevó esta semana a un duro enfrentamiento dialéctico
entre las asociaciones de constructores y promotores españolas
y el vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes.
Por su parte, y ante este escenario de incertidumbre, la crisis
pasa de largo por los pisos de lujo, cuyas ventas no han bajado
el ritmo a pesar de la desaceleración general.
El presidente de la Asociación de Promotores
y Constructores de España (APCE), Guillermo Chicote,
ha calificado de frívolas las declaraciones
de ayer del ministro de Economía, Pedro Solbes, donde
rechazaba una mayor intervención del Estado en la crisis
del sector, y le ha reclamado un mejor diagnóstico de
la actual situación del mismo. Por su parte, desde Asprima,
la patronal de promotores inmobiliarios de Madrid, su presidente,
José Manuel Galindo, ha dicho que lo que hay que
hacer es tomar medidas reales, aunque supongan intervenir en
la economía.
El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, aseguró
que no tomará medidas para "impedir artificialmente
el necesario ajuste de la construcción". En su comparecencia,
a petición propia, en la Comisión de Economía
en el Congreso de los Diputados, aseguró que el sector
de la construcción debe corregir "sus excesos de
años anteriores". El vicepresidente ha limitado
las medidas a tomar durante la legislatura a la introducción
de más competencia en el sector de servicios y a una
reordenación de la supervisión en España
del sector financiero, entre otras. No obstante, Solbes reconoció
que el ajuste del sector y su "efecto arrastre" sobre
otros sectores tendrá un impacto en el PIB, aunque, para
el vicepresidente, este impacto será "transitorio".
Recuperación. Solbes insistió
en que, una vez que se reconduzcan los excesos de años
anteriores en el sector de la construcción residencial,
el crecimiento de la economía podrá volver sin
mayores dificultades al entorno del 3%, lo que se producirá,
auguró, en 2010. El titular de Economía señaló
que las medidas tomadas por el Gobierno para afrontar la actual
coyuntura deben servir para hacer "lo menos traumático
posible" el menor crecimiento, "aliviando algunas
de las dificultades" con que se pueden encontrar los ciudadanos
que estén en una situación "más vulnerable".
Añadió que el Gobierno debe asumir el deterioro
presupuestario que conlleva la desaceleración económica
sin tomar medidas restrictivas.
La crisis inmobiliaria pasa de largo por los
pisos de lujo. Por otro lado la desaceleración económica
en España no afecta a los vendedores de pisos de mayor
poder adquisitivo, que mantienen a salvo de la crisis del sector
inmobiliario a las zonas más caras de las ciudades, donde
el mercado de vivienda no se ha resentido prácticamente
nada.
En los centros urbanos la crisis inmobiliaria se nota menos.
Las ventas en estas zonas de las ciudades, denominadas "zonas
prime" por las promotoras inmobiliarias, no se han visto
afectadas por la desaceleración del sector, y han continuado
con el ritmo de venta de los últimos años.
Según
fuentes de la Asociación de Promotores Inmobiliarios
de Madrid (Asprima) consultadas por este diario, "los altos
precios de las viviendas en los centros urbanos son los que
consiguen que estas zonas, muy caras, no sufran las situaciones
de ajuste del sector". De esta forma, las promotoras que
tienen negocio en zonas de Madrid como Salamanca, Castellana
o Recoletos, no han disminuido sus ventas en estos lugares y
han conseguido, así, mantener esa parcela lejos de la
crisis del sector. En la patronal inmobiliaria esperan que esta
situación no cambie y que la demanda de pisos de lujo
siga sin verse afectada por la desaceleración económica.
En todas las ciudades. El director de promoción
de vivienda de Metrovacesa, Rafael Valderrábano, ha manifestado
que esto es algo que ocurre en todas las ciudades, independientemente
de su tamaño y su localización geográfica,
y ha añadido que "las empresas que puedan no deben
dejar pasar la oportunidad de comprar en los centros urbanos".
Por su parte, desde Sacyr Vallehermoso creen que esto efectivamente
es así, aunque puede haber variaciones dependiendo del
producto y sus características.
Desde las empresas inmobiliarias también insisten en
las diferencias existentes entre los plazos de compra en una
zona normal y los que hay en los centros de las ciudades, donde
"el comprador puede tardar nueve meses en decidir".
Ventas. Gran parte de las ventas de vivienda
usada en Madrid se dieron en la zona centro, la más cara
de la capital, la cual llegó a acaparar casi el 35% del
total de ventas.
|