La
lucha que desde hace más de dos meses comenzaron las
cúpulas del sector agrario argentino contra el Ejecutivo
de Cristina Fernández, se recrudece según pasan
las horas. Desde que los empresarios agrícolas anunciaran
la vuelta a sus medidas de presión, no se ha registrado
ningún tipo de venta de granos al exterior en todo el
país.
La fotografía en las principales
carreteras que comunican Argentina con los países vecinos
presenta una imagen semejante a la de hace un mes, pero con
sutiles diferencias. Como ya habían anunciado varios
dirigentes del sector agrario a este diario, los piquetes que
las cúpulas han instalado en el arcén impiden
el paso a los camiones que transportan mercancías para
exportar, pero dejan fluir libremente el tráfico de turismos
y de los vehículos que viajan con mercancías para
el interior de Argentina.
Reacción. La
reacción de la presidenta, Cristina Fernández,
que como siempre ha adoptado una actitud dura ante la opinión
pública, no se ha hecho esperar. En unas declaraciones
públicas, y sin mencionar directamente a los empresarios
agrícolas ni el conflicto en sí, Cristina afirmó
que tiene aguante.
Por su parte, los expertos han
dejado claro que los anuncios apocalípticos publicados
sobre que va a faltar la materia prima, desaparecerá
la producción de trigo o que los daños al mercado
internacional serán multimillonarios, son sólo
especulaciones.
Sin embargo, cuando los dirigentes
agrarios anunciaron el retorno a las medidas de presión,
también quisieron dejar claro que seguían dispuestos
a negociar, puesto que tener que tomar ese tipo de medidas no
les gustaba, ya que no favorecía a nadie, pero aseguraron
que no les quedó más remedio. No opinó
lo mismo el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, quien exculpó
al Gobierno de esta nueva situación y sentenció
que ahora no había sido culpa de ellos. Además,
Fernández catalogó de irresponsables a los impulsores
de este ‘boicot’.
Horas contadas. Pero
desde el inicio de esta semana todo apuntaba a que la tregua
que los empresarios agrarios habían establecido para
negociar con el Ejecutivo e intentar llegar a un acuerdo, tenía
las horas contadas.
De hecho, unas horas antes de
anunciar oficialmente este paro, uno de los dirigentes de Federación
Agraria Argentina (FAA), Juan Manuel Rossi, ya anunciaba a este
diario que en las horas siguientes todos los dirigentes agrarios
anunciarían la vuelta a la ‘huelga’.
La punta del iceberg que hizo
a los titulares de las principales entidades agrarias tomar
la decisión de poner fin a la tregua, tiene mucho que
ver con un desmentido que el hasta el momento conciliador Alberto
Fernández hizo a la prensa.
Fernández aseguró
que las declaraciones que el titular de Federación Agraria,
Eduardo Buci, hizo a la prensa a la salida de la última
reunión que mantuvieron ambas partes, eran mentira. Buci
aseguró que, por primera vez desde que comenzaron las
negociaciones, el Gobierno había accedido a negociar
el impuesto a los granos.
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