| La
gran Cumbre de Jefes de Estado de América Latina, el
Caribe y la Unión Europea que se celebrará en
Lima la próxima semana tendrá en esta ocasión
un riesgo añadido. El sector minero peruano ha anunciado
que en el marco de la huelga general que comenzará el
próximo lunes, realizará masivas protestas de
boicot durante la celebración de este acto internacional,
que se celebrará en la capital a partir del 16 de mayo.
A pesar de las fuertes medidas
de seguridad que rodean a este tipo de actos en todos los países
del mundo, estos intrépidos trabajadores se arriesgarán
a perturbar la paz de la capital peruana, aun cuando el riesgo
de ser detenidos por los cuerpos de seguridad del Estado es
casi de un 100%.
El titular de la Federación
Minera de Perú, Luis Castillo, ya corroboró a
este diario a mediados del mes pasado que no habría vuelta
atrás para realizar esta multitudinaria huelga, ante
la falta de respuesta del Ejecutivo de Alan García para
intentar solucionar el conflicto con el sector, que lleva estancado
un año.
Castillo explicó a este
diario que las principales demandas que el sector exige al Gobierno
son que se repartan “sin topes las utilidades de las empresas,
la eliminación de la contratación de menores,
así como la igualdad en los salarios entre empleados
de las empresas y subcontratados”.
La buena intención.
Esta huelga se producirá sin embargo a pesar de la buena
intención que se vislumbra en el Ejecutivo del país
por solucionar el conflicto con este y otros sectores clave
para la economía peruana. De hecho, uno de los diputados
del oficialista Partido Aprista, Luis Negreiros, ha informado
esta semana a Americaeconomica.com, que el Gobierno de García
estudia una serie de medidas para intentar terminar con la subcontratación
e incorporar a estos trabajadores a las plantillas de las empresas.
Con esta medida, según
Negreiros, se conseguirá dar estabilidad a esas personas
y dotarles de los derechos plenos de los trabajadores, que es,
curiosamente, uno de los puntos básicos por los que protestan
los trabajadores de las minas.
Sin embargo, la huelga general
de los mineros no es la única protesta que puede verse
en los últimos días en Perú. De hecho,
las palabras de Negreiros a este diario se produjeron el mismo
día en que los sindicalistas peruanos realizaban una
marcha multitudinaria desde la emblemática plaza Dos
de Mayo hasta el Parlamento nacional, para entregar allí
su propuesta de eliminación de estos trabajadores.
La defensa del Gobierno.
Además, Negreiros defendió en conversación
telefónica con este diario al Ejecutivo del país,
que miembros sindicatos habían vertido sobre la intención
de Alan García de querer acabar con ellos. A este respecto,
el diputado aprista aseguró que “en Perú
existe la libertad de expresión, de sindicalización
y también de huelga”.
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