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Siete años después de ponerse a los mandos de
Aerolíneas Argentinas, Marsans está a punto de
perder el control de la compañía. El presidente
de la naviera Buquebús, Juan Carlos López Mena,
un hombre próximo al Gobierno de Cristina Kirchner ha
firmado una carta de intenciones con el grupo turístico
español, propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz,
para hacerse con el 37% de la aerolínea argentina de
bandera y convertirse así en el accionista mayoritario.
De cerrarse el pacto, Marsans, que se ha visto forzado a dar
entrada a nuevos socios tras las fuertes presiones sindicales
y políticas, quedaría relegado a un segundo plano
con un 33% del capital, en el que el resto de las acciones también
estaría en manos argentinas. El preacuerdo supone que
el Ejecutivo de Kirchner ampliará del 5% al 20% su presencia,
ejerciendo la opción de compra que posee, mientras que
los trabajadores de Aerolíneas tendrán el 5% y
las provincias del país sudamericano otro 5%.
Después del anuncio de López Mena, Marsans no
quiso hacer comentarios, pero días antes, fuentes de
la compañía española aseguraron que el
grupo estaba dispuesto a negociar para deshacerse de la mitad
de Aerolíneas Argentinas. Esta semana comenzaron las
negociaciones con varios empresarios latinoamericanos.
Las pretensiones del Gobierno de Cristina Fernández
para buscar unos socios locales afines para Aerolíneas
Argentinas han provocado que los propietarios de la aerolínea,
Gonzalo Pascual y Díaz Ferrán, inicien esta semana
una ronda de negociaciones con empresarios latinoamericanos
de "su gusto". En concreto, fuentes de Marsans han
afirmado a este diario que en la visita que hicieron los propietarios
la semana pasada al país austral ya se llegaron a principios
de acuerdo con varios magnates. En la lista de empresarios figura
Juan Carlos López Mena, dueño de la naviera uruguaya
Buquebús, y Jorge Brito, propietario del Banco Macro.
Acercamientos. Estos acercamientos se producen unos
días después de que el ministro de Asuntos Exteriores,
Miguel Ángel Moratinos, realizase una visita al país
austral, en la que aprovechó para mostrar cierta preocupación
y malestar por la posible compra hostil del paquete accionarial
de Aerolíneas.
Participación. La estrategia de Marsans, detallada
por fuentes del grupo, sería que el Gobierno argentino
elevase su participación del 5% al 20%, las provincias
se harían con un 5%, al igual que los trabajadores y
el 70% restante correspondería a una sociedad en la que
Marsans tendría un 35% del capital.
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