Las
disputas internas y las diferencias en los objetivos de las
dos principales vertientes del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) de México, Nueva Izquierda e
Izquierda Unida, están agravando la crisis del partido.
La situación ya sobrepasa incluso a los fieles de López
Obrador, con uno de sus diputados defendiendo la legitimidad
del presidente Felipe Calderón.
El ex candidato presidencial de México Andrés
Manuel López Obrador, ha sufrido otro varapalo en sus
filas, al defender uno de sus diputados del Partido de la Revolución
Democrática (PRD) la legitimidad y el buen hacer del
presidente azteca, Felipe Calderón.
Además, este diputado, Francisco Santos Arreola, criticó
las disputas internas que vive su partido en los últimos
tiempos, y criticó a quienes en el PRD no reconocen aún
a Calderón como el legítimo presidente.
Arreola también aseguró que aunque algunos se
nieguen a reconocerlo, las cosas están cambiando en el
país desde que Calderón es presidente, aunque
dejó claro que no quería rendir “pleitesía”
a nadie, sino que tenía que reconocer las cosas que se
estaban haciendo bien.
El diputado afirmó que el futuro de México es
más grande que cualquier persona, que cualquier movimiento,
y no se puede por ningún motivo poner por encima del
interés general el interés particular, refiriéndose
a algunos miembros de su partido que sólo piensan en
llegar a conseguir el poder sin pensar en el país.
Además, en México ha comenzado el debate de la
reforma energética en el que la secretaria de Energía,
Georgina Kessel, y el director general de Pemex, Jesús
Reyes Heroles, han defendido la propuesta del Ejecutivo y han
dejado claro que si no se aprueba, el país tendrá
que enfrentarse a una grave crisis.
Kessel y Reyes han comparecido ante las comisiones de Energía
y de Estudios Legislativos del Senado para explicar que esta
iniciativa será muy beneficiosa para la energía
de México y han rechazo que sea privatizadora. Además,
han garantizado que no se compromete a la soberanía del
Estado.
Pero ambos funcionarios tuvieron que soportar los reproches
y las recriminaciones de la oposición, que argumentaban
que sus pretensiones de privatizar Pemex no van a pasar en el
Congreso, puesto que sus legisladores ratifican que hay recursos
suficientes para modernizar la empresa y explotar el crudo sin
la necesidad de que participen particulares.
Graco Ramírez, del PRD, ha asegurado en el debate que
la propuesta propone de forma directa que se adjudicaran los
contratos a los amigos de Felipe Calderón, que estarán
exentos de cumplir la ley.
Kessel ha reconocido que México cuenta con reservas probadas
limitadas por 14.700 millones de barriles de crudo, pero ha
asegurado que con inyección de recursos y nuevas explotaciones
se podrían obtener 100.000 barriles. |