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México, El Salvador y Costa Rica frustraron la expectativas de toda Centroamérica de alcanzar un acuerdo multilateral para resolver su déficit alimentario. Estos tres países, rompieron el consenso al negarse aceptar una dádiva de 100 millones de dólares (65 millones de euros) que les ofrecía Venezuela. No quieren comprometerse a nada con Chávez. Tal vez, el rechazo deje la puerta abierta a otras propuestas más "suculentas".
Según el presidente de
Costa Rica, Óscar Arias, quien fue el primero en rehusar
el ofrecimiento de Venezuela, podrían obtener ese dinero
del Banco Centroamericano de Integración económica
(BCIE) sin “condiciones ideológicas”.
Arias aseguró que su rechazo
se debe a que en el Alba no creen en el comercio libre, por
lo que a su país no le conviene entrar ahora que está
a punto de abrir una negociación con China, y porque
es el principal socio comercial de la Unión Europea en
Centroamérica.
El mandatario de Nicaragua y
anfitrión, Daniel Ortega, trató de convencer a
Arias y para evitar cualquier mal entendido con la prensa, lo
abrazó y dijo “Estamos unidos”, mencionan los periódicos
nicaragüenses.
Mientras que México y
El Salvador esperan para la próxima reunión a
finales de mayo para esclarecer los puntos que aún tienen
duda para tomar una decisión.
El Salvador exige precios preferenciales
en materia de costes de combustibles, por lo que asegura que
analizará la conveniencia que puede producirle a el país
su adhesión, señaló la ministra de Relaciones
Exteriores, Marisol Argueta.
México, por su parte,
solicitó que las propuestas de Venezuela no se incluyeran
en el documento, pero al final se anexaron. La canciller mexicana,
Patricia Espinoza, señaló que se desvirtuó
el objetivo de la cumbre al hacerla más política
que tocar el verdadero tema que les competía como discutir
el plan centroamericano diseñado por los ministros de
Agricultura de la región.
De acuerdo al plan de los
ministros, para incrementar la producción de granos básicos,
el istmo necesita de una inversión de 640 millones de
dólares (416,56 millones de euros). Sin embargo, en ningún
momento se puso a discusión. |