La
Cumbre de Jefes de Estado y de gobierno de América Latina,
el Caribe y la Unión Europea ha comenzado. En un contexto
de una fuerte crisis alimenticia y con los precios del crudo
en máximos históricos, los mandatarios de ambos
lados del atlántico han puesto en marcha sus estrategias
diplomáticas para alcanzar acuerdos comerciales y empresariales
que permitan paliar los efectos de la desaceleración
internacional, en un intento porque la retórica se traduzca
en medidas concretas.
La Cumbre de Jefes de Estado
y de gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión
Europea ha comenzado. En un contexto de una fuerte crisis alimenticia
y con los precios del crudo en máximos históricos,
los mandatarios de ambos lados del atlántico han puesto
en marcha sus estrategias diplomáticas para alcanzar
acuerdos comerciales y empresariales que permitan paliar los
efectos de la desaceleración internacional, en un intento
porque la retórica se traduzca en medidas concretas.
De hecho, fuentes del Ministerio
de Exteriores de España, aseguraron a este diario que
la intención de la diplomacia española en esa
cumbre era la de impulsar la firma de los tratados comerciales
con el mercosur, la comunidad andina y el Caribe.
Estas fuentes puntualizaron que
si bien el ejecutivo español considera de una gran prioridad
la firma de estos acuerdos comerciales porque benefician a España,
explicaron que no es seguro que éstos acuerdos lleguen
a firmarse en su totalidad, aunque sí avanzarán
en la negociación de diferentes puntos discrepantes entre
las partes.
Así que, en su intento
por potenciar sus relaciones comerciales con Latinoamérica,
y antes de poner pie en suelo peruano, el presidente español,
José Luis Rodríguez Zapatero, realizó una
pequeña visita a Brasil para entrevistarse con su homólogo
brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, encuentro
tras el cual, prometió más inversión para
Brasil, esta vez para las pequeñas y medianas empresas
(Pymes).
Por su parte, Lula, llega a Lima
dispuesto a impulsar la venta de su bioetanol por toda europa,
en un momento difícil para el mandatario, después
de que esta semana su hasta ahora ministra de Medioambiente,
marina silva, renunciara debido a su desacuerdo con el gobierno
sobre los planes de desarrollo económico para el país,
que pasaban por utilizar parte de la selva amazónica
para plantar caña de azúcar y así producir
más bioetanol.
Otros mandatarios de la región
como la de Argentina, Cristina Fernández, llegan a la
cumbre de Lima con un panorama poco halagüeño para
sus relaciones comerciales, ya que desde hace dos meses el país
vive una crisis debido a sus diferencias con los empresarios
agrícolas, y que ya comienza a tener repercusiones en
las relaciones exteriores en el ámbito comercial, ya
que los dirigentes agrarios han bloqueado todas las exportaciones
de granos.
Además, la crisis diplomática
que viven Colombia y Ecuador y que afecta también a Venezuela
indirectamente, complicará la firma de acuerdos y consensos
con ambas naciones, y, por supuesto, con Venezuela, que se bajó
del carro hace tiempo.
Pero también otros influyentes
mandatarios europeos, como la canciller alemana Ángela
Merkel, han realizado su pequeño periplo por Latinoamérica
antes de asistir a la V cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno,
precisamente ahora, puesto que es el momento ideal por lo bien
que marchan en Latinoamérica tanto la economía
como la democracia.
Es más, Latinoamérica,
y en particular Brasil, gana en importancia tanto política-
como económicamente en tiempos de cambio climático,
escasez de materias primas y crisis de bienes alimenticios.
Los temas. La
lucha contra la pobreza y el cambio climático estarán
en el centro de la V Cumbre de la Unión Europea y América
Latina. Los dos mandatos de George W. Bush han estado marcados
por un claro desinterés hacia los asuntos latinoamericanos,
y por eso numerosos observadores están persuadidos de
que Europa tiene allí una carta que jugar.
El Viejo Continente es ya el
segundo socio comercial, el primer inversor y la primera fuente
de cooperación en América Latina. Existe también,
más allá de estos intereses, una verdadera comunidad
de valores. Los latinoamericanos creen en un modelo de regulación
de las relaciones internacionales por el derecho.
Pero la búsqueda de alianzas
entre los dos continentes, que será protagonizada por
60 delegaciones y 45 Jefes de Estado y de Gobierno, será
más ardua que en cualquiera de las cumbres precedentes.
Varios conflictos nacionales e internacionales contribuirán
a ello.
Ausentes. Los
grandes ausentes del encuentro son el británico Gordon
Brown, el francés Nicolás Sarkozy y el italiano
Silvio Berlusconi, los tres con problemas domésticos
que les ha impedido acudir a la cita.
Los jefes de Estado y de Gobierno
debatirán la llamada Declaración de Lima redactada
por los altos funcionarios y aprobada este jueves por los cancilleres
de ambos bloques, tras llegar a un consenso sobre las negociaciones
europeas con el Mercosur, la Comunidad Andina y Centroamérica.
El presidente de Eslovenia y
del Consejo Europeo, Janez Jansa, ha desplegado por su parte
importantes dosis de confianza en que la Unión Europea
esté "a la altura de las expectativas de sus interlocutores"
durante la Cumbre de Lima y ha destacado la importancia de la
integración entre países como fórmula para
la expansión del desarrollo social.
El presidente peruano,
que ha lucido el gran collar de diamantes, símbolo de
la máxima autoridad de su país, ha ofrecido personalmente
la bienvenida a los participantes a la entrada del edificio
del Museo de la Nación. |