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El secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Abdalá el-Badri, ha anunciado que respalda la decisión de Ecuador de renegociar sus contratos con las petroleras extranjeras. Mientras que Petroecuador ha cambiado de presidente tras la renuncia de Fernando Zurita porque, según asegura, no ha cumplido con las expectativas que el mandatario, Rafael Correa, esperaba de él.
Después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, redujera los impuestos a las petroleras internacionales que operan en el país, ahora, el presidente ejecutivo de la estatal Petroecuador, Fernando Zurita, ha renunciado de su cargo, que ocupará Luis Jaramillo Arias, director de la Marina Mercante.
Estas expectativas, son, básicamente, aumentar la producción de crudo en la nación, pero en vez de eso, éstas han disminuido. La renuncia llega menos de una semana después de que Correa zanjase la polémica con las empresas internacionales que operan en Ecuador, tras rebajarles de un 99% a un 70% el pago de los impuestos por sus ganancias extraordinarias.
Sin embargo, aunque Zurita reconoció el problema, aseguró que no había sido culpa suya, y atribuyó el descenso de la producción a varios factores. El primero a no tener ninguna torre de perforación, ni siquiera las que le prometió Venezuela. La segunda, se debe a una declinación normal de los pozos petroleros, y la tercera a no haber encontrado más pozos.
Así que, después de solucionar el conflicto con las petroleras internacionales, y de que las aguas se hayan calmado con el Ejército nacional después de que el mandatario destituyera a la cúpula de las Fuerzas Armadas, ahora se enfrenta al problema que supone la dimisión del presidente ejecutivo de Petroecuador, a quien puso en el cargo en diciembre del año pasado.
Tras la polémica entre el Ejecutivo ecuatoriano con las petroleras que operan en el país por el fuerte aumento de los impuestos, Correa, se aseguró de buscar apoyos para la Cumbre de Lima, y rebajó en casi un 30% los impuestos que el Estado pensaba recibir por los beneficios de estas compañías privadas.
Y es que, desde el Ministerio de Minas y Petróleos, informaron que los nuevos contratos que el Estado realice con las petroleras privadas pagarán a éste un 70% de sus ganancias extraordinarias, en contraste con el 99% que pagaban desde el año pasado. Sin embargo, los contratos ya vigentes quedarían como están.
En 2007, Rafael Correa promulgó un decreto que aumentaba la participación del Estado en esas ganancias de un 50% a ese 99%, y justo antes de la Cumbre, el mandatario ha primado los apoyos internacionales en el conflicto con Colombia, a ganar más dinero de las petroleras.
De hecho, ya el pasado 12 de mayo, en su visita España, el mandatario ecuatoriano se mostraba convencido de que llegaría a un acuerdo con las petroleras internacionales, y que toda inversión sería bien recibida en un país honesto.
La decisión de Correa parece que ha sentado bien en el sector e incluso el secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Abdalá el-Badri, ha respaldado a Ecuador en la renegociación de sus contratos con las petroleras extranjeras. |