La
confianza de los inversores extranjeros en el mercado brasileño
ha desatado la euforia bursátil por valores como Petrobras,
Vale do Rio y Bradesco, no sólo en la Bolsa local, sino
en sus ADR en Wall Street, que ya superan en volumen de negociación
al que registran en el índice Bovespa. El arbitraje domina
las operaciones sobre los títulos de unas compañías
que, ante la avalancha de capital, ya han provocado los primeros
temores sobre una posible explosión de la 'burbuja bursátil'
brasileña.
La negociación media diaria
sobre los ADR de estas compañías ha superado los
4.070 millones de dólares este mes de mayo, batiendo
el anterior récord registrado en enero de 3.090 millones
de dólares, gracias a la euforia bursátil sobre
Vale Do Rio, Petrobras y Bradesco.
Esta cifra récord, y el
interés de los inversores en la cotización de
los valores brasileños en EEUU, queda aún más
patente al conocer que en el mismo período, las operaciones
en el índice Bovespa no superaron los 3.590 millones
de dólares de media diaria.
Grandes empresas. Las
compañías que más han atraído a
los inversores en EEUU han sido la minera Vale do Rio, la petrolera
Petrobras y el banco Bradesco. Ricardo Carneiro, catedrático
del Instituto de Economía de la prestigiosa Universidad
de Campinas (Unicamp), coincide con otros expertos consultados
por este diario al señalar que "los inversores extranjeros
se concentran en empresas de primera línea, por lo que
es complicado que las pequeñas empresas decidan salir
a Bolsa para buscar financiación".
Una de las compañías
más destacadas en los ADR brasileños es Vale do
Rio, que acumula una revalorización anual del 14,08%
en la Bolsa de Brasil, mientras que su ADR suma avances en 2008
del 24,46%.
Del mismo modo, el arbitraje
es notablemente visible sobre los títulos de la minera,
que en el Bovespa cotizan a un precio de 30,70 dólares,
al cierre de ayer, mientras que en EEUU alcanzan los 73,02 dólares,
poniendo de manifiesto las estrategias de arbitraje de los inversores,
que pueden comprar los títulos más baratos en
Brasil para venderlos luego más caros en Wall Street.
A pesar de que Vale do Rio domina
las negociaciones en los ADR, es en Petrobras donde se nota
un mayor arbitraje de los inversores. Los títulos de
la compañía se sitúan entre los más
codiciados para los inversores internacionales, que pueden comprarlos
en Brasil a 31 dólares y venderlos en Wall Street a un
precio muy superior, de 73 dólares.
Proyectos. Esta
parece haber sido la excusa perfecta para el magnate de la minería
mexicano Eike Batista, que ha decidido sacar a Bolsa de su compañía
OGX Petroleo e Gas Participacoes, una operación con la
que podría ganar unos 3.370 millones de dólares
(2.138 milones de euros).
Esta operación responde
además a un intento por competir con Petrobras y aprovechar
los nuevos descubrimientos de crudo para atraer a unos inversores
que ya han forzado la suspensión de 20 estrenos bursátiles
este año.
Batista es, sin duda, uno de
los empresarios más carismáticos de Brasil. En
1980, con sólo 23 años, ya era el comerciante
de oro más importante del país, con transacciones
que llegaron a 60 millones de dólares anuales. Su secreto
consistió en rescatar oro y piedras preciosas de la Amazonía
y revenderlos en Río y San Pablo. Sus empresas, entre
las que también figuran la siderúrgica EBX, la
minera MMX, la energética MPX (energía), tienen
siempre una “X” en su nombre por considerar que
esta letra tiene un efecto multiplicador.
Inconvenientes.
Ante esta avalancha de inversiones, los analistas observan con
cautela la evolución de la Bolsa brasileña. Acciones
sobrevaloradas, huida de las OPV y una entrada masiva de capital
extranjero hacen temer una 'explosión' del que se ha
convertido ya en el índice más rentable a escala
mundial este año.
La perspectiva de que el Banco
Central de Brasil vuelva a subir los tipos para controlar la
inflación, en medio de una desaceleración del
consumo, pone de manifiesto que las previsiones de beneficio
de las multinacionales que cotizan en el Bovespa pueden ser
"exageradas", según algunos analistas consultados
por Bloomberg.
Esta situación hace que
los inversores quieran aprovechar el momento actual, sin pensar
en las inversiones a largo plazo, por lo que numerosos expertos
temen una salida masiva del capital extranjero que ahora está
entrando con tanta fuerza en el país, aprovechando además
los tipos de referencia, que se encuentran en el 11,25%.
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