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Nadie se esperaba que Panamá fuera el
nuevo inquilino del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), pero al
final este país centroamericano consiguió lo que ni Venezuela ni
Guatemala pudieron: instalarse durante un bienio en uno de los órganos
internacionales más importantes del mundo. Después de varias
semanas de votaciones infructuosas para decidir entre los dos postulantes de entonces,
Guatemala y Venezuela, al final ambos países optaron por designar un candidato
"de consenso". Aunque Guatemala siempre fue por delante en las votaciones,
no pudo obtener los votos necesarios para proclamarse vencedora. Así
pues, la Asamblea General de la ONU designó formalmente a Panamá
para ocupar el puesto que dejará vacante este año Argentina, una
vez que fue aceptada la candidatura por el grupo de países de América
Latina y Caribe. La Asamblea ratificó esta solución oficialmente
con 164 votos a favor y 9 abstenciones Panamá formará parte
del Consejo de Seguridad como miembro no permanente a partir del 1 de enero, al
igual que lo harán Italia, Bélgica, Suráfrica e Indonesia,
en sustitución de Dinamarca, Grecia, Tanzania y Japón. Ante
la polémica situación producida por la batalla entre Venezuela y
Guatemala por un sillón en la ONU, muchos de los países latinoamericanos
han pedido que se renueven los mecanismos en el proceso de designación
de los candidatos, para evitar precisamente estas confrontaciones. La solución
no parece muy fácil, más teniendo en cuenta que en este caso existieron
intereses externos que enturbiaron el enfrentamiento. Aunque EEUU apoyó
desde un primer momento a Guatemala, desde que conoció en 2004 la disposición
de Caracas de ser candidato al puesto, el embajador venezolano ante la ONU, Francisco
Arias, dijo esta semana que el resultado no había que verlo en términos
de ganadores y vencidos. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores guatemalteco,
Gert Rosenthal reiteró la intención de su país de presentar
nuevamente su candidatura al puesto no permanente de América Latina y Caribe
del Consejo de Seguridad para 2011. Papel de Panamá en el
Consejo y retos. Para el presidente Martín Torrijos, la presencia
de Panamá en la ONU supondrá un "redoble de esfuerzos orientados
en la perspectiva de la política internacional panameña y de Latinoamérica".
También instó al Consejo Nacional de Relaciones Exteriores para
seguir colaborando de manera "desinteresada y patriótica", más
ahora que le toca a Panamá considerar todos los elementos que lleguen al
Consejo de Seguridad de la ONU. El embajador de Panamá en la
ONU, Ricardo Alberto Arias, manifestó su alegría ante el nuevo reto
al que se enfrentaba su país, y añadió que Panamá
asumía el cargo "con un gran sentido regional, donde se pretende tomar
decisiones después de conocer la posición de los distintos países
de la región a quienes representará ante la ONU y consolidar criterios
con una voz amplia, fuerte y participativa". Según medios
locales guatemaltecos, el presidente panameño Torrijos se habría
entrevistado con su homólogo Oscar Berguer para agradecerle la confianza
y el apoyo brindado. Al perecer tal gesto no se ha producido con el presidente
venezolano. |