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la celebración de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes
de Estado y de Gobierno hace escasas semanas, es tiempo de hacer
balance. Y eso es lo que lleva haciendo toda la semana Enrique
Iglesias, máximo representante de la Secretaría
General Iberoamericana (Segib), quien se mostró satisfecho
en todas sus intervenciones, y auguró en futuro venturoso
a estas reuniones.
“Hay que convencer a la gente de que vale la pena luchar
por esto” afirmó Iglesias, economista uruguayo que
tiene una larga experiencia en el campo de la relaciones internacionales.
Ex Ministro de Asuntos Exteriores de su país, fue además
presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) durante
17 años, cargo que dejó el pasado año para
hacerse cargo de la SEGIB.
Este año la Cumbre Iberoamericana tuvo lugar en la capital
de Uruguay, y estuvo marcada por dos temas fundamentales: la migración
y las ausencias. La migración porque era el objetivo principal
de esta reunión internacional, en la que los países
debían buscar caminos conjuntos para solucionar este fenómeno,
más teniendo en cuenta que 5 millones de latinoamericanos
viven fuera de su país se origen, y España es uno
de los destinos más recurridos.
A este respecto Iglesias afirmó que respetaba la soberanía
de los países de establecer las leyes para decidir quién
entraba y cómo en sus fronteras, pero aseguró que
era necesario trabajar para conseguir la plena integración
de los colectivos emigrantes en las sociedades donde residen.
“América Latina es
un continente bien administrado, después de muchos errores
y no pocos sacrificios en la gente” añadió
el secretario de la SEGIB. Añadió que existen grandes
problemas sociales, ya que el 40% de la población latinoamericana
vive en la pobreza, y 80 millones lo hacen en la indigencia, y
este es uno de los principales motivos por los que la población
latino emigra.
Cuando el secretario uruguayo fue
preguntado en rueda de prensa por el tema de las ausencias, Iglesias
defendió que en las conferencias internacionales de estas
magnitudes era muy difícil que coincidieran todos los participantes,
pero añadió que, aunque algunos presidentes no habían
asistido, los países si habían estado representados,
y eso era lo importante. Criticó la importancia que los
medios de comunicación habían dado este hecho, y
se lamentó de que no se hubiera difundido más los
resultados de la misma.
Y es que a esta XVI Cumbre no asistieron
nada menos y nada más que ocho países, y no precisamente
los menos relevantes. Ni Brasil, ni Venezuela, ni Perú
se dieron cita en Montevideo, además de Guatemala, República
Dominicana, Panamá y Cuba. Los rumores incluso apuntaron
que el presidente argentino Néstor Kirchner no aparecería
por su país vecino, pero no fue así, y asistió
a la reunión.
Las Cumbres Iberoamericanas, ¿algo más que acuerdos económicos?. “Las Cumbres no son meras sucesiones de reuniones entre
Jefes de Estado y de Gobierno, sino proyectos identitarios para
trabajar en caminos comunes” apuntó Iglesias, quien
añadió que Iberoamérica es una realidad económica,
y una región repleta de recursos materiales.
Para Iglesias en la Comunidad Iberoamericana
existen no sólo intereses comunes, sino valores y tradiciones
compartidas. Pero la verdad es que lo que más abundan al
finalizar estas reuniones son los pactos económicos, y
la proyección de mejorar las relaciones interregionales
en materia empresarial.
El ex ministro habló de
España como uno de los grandes vínculos que unen
a la región, por su influencia cultural, lingüística,
pero sobre todo económica, ya que ha invertido 100.000
millones de euros en los últimos quince años en
los países latinoamericanos.
Durante la conferencia el uruguayo
habló de los proyectos que se han desarrollado en el marco
de la XVI Cumbre Iberoamericana de Montevideo, Uruguay, entre
los que se encuentra la profundización de la bancalización
en América Latina, y de los esfuerzos que se están
llevando a cabo para facilitar las inversiones, sobre todo en
temas de infraestructura, turismo, tecnología, profundización
del sistema bancario.
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