| El conflicto por la subida del precio de la carne se ha localizado entre los productores ganaderos y la industria frigorífica ya que este alza en el precio del ganado sólo afecta a la compra de novillos destinados a la exportación mientras que el precio público del mercado nacional continúa, de momento, invariable.
El Gobierno quiere que este alza en el precio de la carne no llegue a los pequeños comercios públicos e impedir así que afecte al consumidor. Las causas de este alza no están del todo claras porque no hay acuerdo. El ministerio de Economía parte de que es consecuencia de la ley de oferta y demanda (a mayor oferta coste más bajo y a menor oferta coste más alto), sin embargo se habla de un aumento en las últimas semanas en la entrada del ganado que si lo normal son 8.000 novillos ahora entraron 13.000.
También, hay una posición alternativa que piensa que los abastecedores están guardando animales para engordarlos y obtener más tarde mayores beneficios. Entre las diferentes razones, existe una que es de común acuerdo: la llegada de las fiestas que motiva la demanda. Aunque esta causa tendría un efecto sólo temporal y por tanto especulativo.
Equilibrio . Los abastecedores de ganado parten de que este incremento del 15% en el precio del novillo debe ser asumido por la industria frigorífica porque expresan que ésta ya obtuvo beneficios cuando se produjo la baja del coste en este año. El Gobierno cerró las exportaciones durante marzo y abril de 2006 por lo que los precios descendieron pero no consiguió con esta medida política aumentar la oferta de la carne.
En los meses sucesivos al cierre se fue liberando poco a poco la salida al exterior y la industria frigorífica no sufrió duras pérdidas por este tiempo de suspensión porque el preció internacional ascendió mucho en busca de un equilibrio, es decir, exportaron el producto a mayor valía.
El anuncio del Ministerio de Economía en el que declara que la política de exportación de carne continuará como hasta ahora, es decir, con un límite de exportación del 50% de lo vendido entre junio y noviembre de 2005, serena a la industria frigorífica ante el temor de que suspendiera las exportaciones como hizo el pasado marzo.
Por último, los desacuerdos no sólo se refieren a las causas del alza de la carne o a las medidas para prevenir desajustes económicos en el sector que abastece o en la industria frigorífica sino que también las peticiones de comerciantes y productores contrastan. Mientras que los pequeños comercios reclaman la intervención del gobierno para evitar la subida de los productos, los productores que exportan optan por la autorregulación y se abra totalmente el mercado de la carne al exterior. |