El próximo martes se conocerá si el Banco Mundial (BM) concede un préstamo de 170 millones de dólares (132 millones de euros) a la empresa finlandesa Botnia para la instalación de una procesadora de celulosa en los márgenes del río Uruguay. Según la normativa, sólo una vez se puede aplazar la votación por lo que el BM ya ha llegado al límite.
La Fundación Centro Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA) actúa de portavoz de las asociaciones ambientales uruguayas y argentinas que rechazan el informe de impacto ambiental admitido por el BM. El presidente de la CEDHA, Daniel Tailland, se ha reunido esta semana en Washington con los directivos del BM y del Consejo Federal inversiones(CFI) para explicar su rechazo a la planta de celulosa cuya primera muestra de oposición fue en septiembre de 2005.
Desde Washington, Daniel Taillan declara a América Económica que aunque los niveles de contaminación elaborados por el informe de impacto ambiental estén permitidos “una industria contaminante no es compatible con la forma de vida de la gente”. De este modo, con la actuación de la Fundación se pretende “hacer llegar el sentimiento total de la población, en especial de Gualeguaychú”.
Además, añade que el informe ambiental elaborado por el CFI y aprobado por el Banco Mundial no contempla aspectos importantes como el impacto turístico y “contiene varios errores” al presentar una información limitada respecto al reflujo del río Uruguay y la orientación de los vientos.
Retraso . Las manifestaciones de asambleístas uruguayos y argentinos, las reuniones del Ministerio de Economía y Medio Ambiente con los directivos del BM así como la llegada del emisario del rey de España para mediar en el conflicto, son causas que han podido repercutir para que el BM postergue la decisión, en un principio prevista para el pasado jueves.
Daniel Taillan expresa que el hecho de que el BM se conceda un margen de tiempo para replantear la cuestión del préstamo es “un importante paso hacia atrás” que aviva la esperanza a los que rechazan la ubicación de la planta en Fray Bentos.
De otra parte, Juan Antonio Yánez, el enviado por el rey de España para facilitar el acercamiento entre Argentina y Uruguay, ha llegado esta semana a Buenos Aires. En una de las reuniones que ha tenido Yánez con miembros del Gobierno argentino, el ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Taiana, ha explicado al mediador español que se trata de una industria contaminante y que esperan conseguir un proyecto de contaminación sensible.
Yánez viaja ahora a la capital uruguaya para cumplir con el objetivo por el que fue designado. Sin embargo, el secretario de Economía y Finanzas de Uruguay, Mario Bergara, dificulta la misión ya que ha declarado que hasta que el Banco Mundial no vote la aprobación para la financiación a Botnia no abrirá el diálogo con Argentina. |