| Las
últimas encuestas dan un nuevo respiro Rafael Correa para
las elecciones presidenciales que tendrán lugar en Ecuador
el próximo 26 de noviembre. Después de semanas con
hasta casi 20 puntos por debajo de Noboa, un populista conservador,
Correa gana electores y recibe de nuevo el apoyo de los indígenas
de su país, que hace una semana paralizaron una planta
petrolera.
Tras finalizar la toma de las instalaciones
de la petrolera china Andes Petroleum por parte de indígenas
amazónicos, la Asociación de la Industria Hidrocarburífera
de Ecuador (AIHE), que agrupa a las petroleras de ese país,
denunció el "chantaje" que sufren las compañías
de hidrocarburos por parte de las comunidades indígenas
de esa región.
"El Gobierno Central ha estado plenamente informado
del chantaje del que son víctimas las compañías
petroleras y no se han tomado las medidas cautelares de los bienes
públicos", aseguraba el presidente del gremio, René
Ortiz, en un comunicado difundido el lunes.
Ortiz afirmaba que el caso de la compañía
china "se suma a la cadena de desafueros de muchas de las
comunidades orientales en contra de las compañías
petroleras internacionales".
Unas 300 personas que viven en las inmediaciones
del campamento Tarapoa, sede las operaciones de Andes Petroleum,
a unos 240 kilómetros al este de Quito, ingresaron el jueves
de la semana pasada al lugar e impidieron el bombeo de 28.000
barriles de crudo por día durante 72 horas.
Estos hechos han ocurrido paralelamente al apoyo
oficial del movimiento indígena ecuatoriano a la candidatura
de Correa, que esta semana ha quedado más que manifiesto
con el encuentro entre el izquierdista y el Consejo Político
Nacional del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik- Nuevo
País (MUPP-NP), partido político que representa
a indígenas de las 22 provincias ecuatorianas y que en
la primera vuelta de las elecciones, el pasado 15 de octubre,
recibió el 2,2% de los votos.
Ya sólo queda una semana para los comicios
y Noboa ha vuelto a rechazar el debate televisado con su oponente,
debido a la conocida estrategia electoral de los candidatos favoritos
para no perder electores en un debate que tiende a igualar las
posiciones de los aspirantes. "Le devuelvo la invitación
porque no voy a ir a ningún debate con ningún discípulo
de (Hugo) Chávez", decía Noboa el viernes pasado
al periodista que le entregaba personalmente la invitación,
según un vídeo transmitido el viernes pasado por
Teleamazonas.
Pero Correa, líder del partido Alianza País,
ha recortado distancias en las encuestas en intención de
voto respecto a Noboa, dirigente del Partido Renovador Institucional
Acción Nacional (Prian), hasta el punto de llegar casi
al empate. La última encuesta de la firma Cedatos-Gallup
Internacional otorga al izquierdista el 48% de los sufragios,
solo cuatro puntos por debajo del dirigente conservador, mientras
que en el sondeo previo divulgado el 3 de noviembre Correa se
encontraba 18 puntos por debajo de su rival.
Por otra parte, según el último sondeo
de Informe Confidencial, el líder de Alianza País
obtendría el 37% de los votos, frente al 40% del cabeza
de lista del Prian. La encuesta de esta firma, citada en un informe
del banco de inversión Goldman Sachs, estima en un 23%
los votos en blanco, nulos e indecisos, por lo que todavía
hay posibilidad de sorpresas en los resultados finales.
Quizá un factor que ha influido en esta subida
en intención de voto de Correa haya sido la división
de las bases electorales del Partido Social Cristiano (PSC), que
en la primera vuelta obtuvo el 9,6% de los votos y cuyos votantes
se encuentran polarizados ante los dos candidatos, después
de la libertad de voto otorgada por los dirigentes del partido
a sus militantes. De momento, Correa no ganaría los comicios
según las encuestas, pero la tendencia al alza de su popularidad
puede en una semana otorgarle el liderazgo necesario para superar
a su rival.
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