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El enfriamiento del mercado inmobiliario y las
subidas de los tipos de interés están provocando un deterioro de
los ratios de accesibilidad de las viviendas. Sin embargo, las entidades financieras
son optimistas y creen que no hay que preocuparse por el negocio hipotecario. 'Ralentización
ordenada', así es como el servicio de estudios del BBVA define el proceso
de enfriamiento que el mercado inmobiliario está experimentando desde hace
tiempo. Y también lo demuestran las cifras. Según el BBVA, a pesar
de que la evolución del crédito no hipotecario es cada vez mayor,
el crédito para la adquisición de una vivienda ha seguido liderando
el impulso del crédito familiar, puesto que tres de cada cuatro euros de
financiación que las entidades financieras conceden a los hogares se destinan
a esta finalidad. El crédito gestionado
para adquisición de vivienda mantuvo en los primeros meses de 2006 un ritmo
de crecimiento cercano al 24%, en línea con la evolución que esta
variable viene mostrando desde 2004. Según el INE, el importe de las hipotecas
concedidas en los cuatro primeros meses del año mostró un comportamiento
aún más dinámico, puesto que se aceleró en torno al
26,9%. Volumen. Santos González,
director de negocio hipotecario del Banco Santander, coincide con el BBVA en apuntar
que a pesar de que el mercado inmobiliario se "ralentiza un poquito, no preocupa
desde el punto de vista del volumen de negocio". Además, Santos González
ha asegurado a EL BOLETIN que "el enfriamiento viene bien porque hace que
el mercado inmobiliario pierda presión". Para 2007, el director
de negocio hipotecario del Banco Santander considera que este mercado va a seguir
ralentizándose y se moverá en una horquilla entre el 22% y el 15%
de las tasas hipotecarias, por lo que tampoco es preocupante. Tipos
mixtos. Las subidas de los tipos de interés es un elemento que ayuda
a la ralentización, pero no va a desviar las hipotecas hacia tipos fijos,
por lo menos en el Banco Santander. Esta entidad apuesta por hipotecas de tipo
mixto, ya que es una manera de abaratar estos crédios. La
deuda hipotecaria sube un 21,9%. El endeudamiento de las familias españolas
para la adquisición de vivienda alcanzó los 545.392 millones de
euros en septiembre, lo que supone un incremento del 21,9% en los últimos
doce meses, el más bajo desde 2003. A pesar de ser ésta una cifra
récord, el crecimiento de la deuda hipotecaria de los españoles
se está desacelerando en los últimos meses. Así, mientras
que en enero, febrero y marzo creció hasta el 24%, en abril el incremento
se redujo hasta el 23,6% y en los sucesivos meses bajó hasta alcanzar en
agosto un 22,5%. |