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Las empresas inmobiliarias no sólo son
protagonistas de las fusiones en España. Con el cambio generalizado de
ciclo en los precios, en EEUU el capital privado ha reforzado su apuesta por el
sector, y en Europa acaparan el 13% del total de las adquisiciones de 2006. La
mayor de las operaciones corporativas en el sector la protagonizó ayer
Blackstone. El grupo estadounidense de capital privado acordó la compra,
por un total de 36.000 millones de dólares (unos 28.300 millones de euros)
de Equity Office Properties, especializada en el alquiler de edificios de oficinas.
Este segmento de negocio es precisamente el que ha atraído a mayor número
de inversores en EEUU. La tasa de desocupación de oficinas en EEUU bajó
en el tercer trimestre al 12,96% frente al 14,13%, y los precios en Manhattan
se mueven en cifras récord. En lo
que va de año el importe de las adquiciones de empresas inmobiliarias en
EEUU se duplica respecto a 2005, al alcanzar los 189.000 millones de dólares
(cerca de 150.000 millones de euros). De esta cifra, una tercera parte procede
de grupos de capital privado. A peasr del freno en el mercado estadounidense de
viviendas, tanto en la construcción como en los precios, los analistas
consideran aún rentables las valoraciones de los activos. Un
13% del total. En Europa esta tendencia ha sido más acusada también
que en España, donde la vorágine de operaciones han estado lideradas
por grupos ligados ya con anterioridad al ladrillo. Lo que no varía es
la hegemonía entre los sectores más agitados este año por
las fusiones y adquisiciones. Según datos de Thomson Financial, el 13%
del total de estas operaciones han tenido como protagonistas a inmobiliarias,
el mayor de los porcentajes correspondientes a todos los sectores, por delante
de utilities (12%), bancos (11%) e industriales (8%). Nombres
ilustre. Detrás de las operaciones corporativos en el sector inmobiliario
estadounidense han aparecido nombres tan populares como el del multimillonario
financiero Carl Icahn y el del empresario Larry Silverstein. Pero es el grupo
de capital privado Blackstone quien se lleva la palma. |