| Leonel Fernández, presidente de la República Dominicana y del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), en sus casi tres años de gobierno ha aplicado dos reformas fiscales. Ahora, por tercera vez, propone subir los impuestos para sanear la economía del país. El mandatario ha explicado que se pretende recaudar 1.060 millones de dólares (826 millones de euros) para alcanzar un superávit del 3% del Producto Interior Bruto (PIB) y cumplir con el compromiso contraído con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el año 2007.
Para la recaudación de fondos, del 3% del PIB, el Gobierno dominicano se va a servir de dos vías: la creación de nuevos impuestos y la aplicación de una política de ahorro estatal.
La reforma fiscal propuesta por Fernández gravaría un 16% productos de la canasta básica familiar como el azúcar, mantequilla, café, bebidas alcohólicas, seguros y un 5% las habitaciones de hoteles.
“El Gobierno también se apretará el cinturón y controlará aún más sus gastos para que podamos cumplir, entre todos, con las metas comprometidas con el Fondo Monetario Internacional”, expresa el mandatario.
Alternativa. Partidos políticos y más de 32 organizaciones empresariales se oponen a este nuevo proyecto impositivo que el Gobierno tiene previsto presentar en el Congreso Nacional para votarlo antes del 15 de diciembre. Los partidos coinciden en que esta reforma fiscal va a perjudicar a las clases con menos recursos y advierten de la necesidad de que el Gobierno reduzca su gasto corriente.
Así, un portavoz del Partido Social Demócrata (PSD) ha comunicado a América Económica que “esta medida impositiva grava productos de primera necesidad como el chocolate que es de consumo masivo, aceite, azúcares o yogures y las clases más pobres van a ser las más afectadas”.
El PSD va a presentar un proyecto al Gobierno para ofrecerle alternativas “que reduzcan el déficit fiscal sin tener que recurrir a medidas impositivas”. Con este fin, propone que se paralicen las obras del metro porque “para su construcción se han destinado los recursos de Educación, Salud y Vivienda”. El presupuesto para la construcción del metro aún no se conoce pero la inversión de este año asciende a 3.000 millones de pesos (4,37 millones de euros).
Por su parte, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) expresa a América Económica que cuando el Estado habla de “rectificación” oculta bajo este nombre lo que en realidad es una nueva carga tributaria que, con las anteriores reformas, completa una cifra impositiva del 28 al 30%.
También, comunica que en el periodo 2000-2004 el Gobierno recaudó 340.000 millones de pesos (495,93 millones de euros) y se pregunta “¿qué ha hecho el Estado con esa suma?”. Asegura que no hay dinero para hospitales y escuelas y el Gobierno sigue aumentando su gasto corriente.
Hoteles. El sector hostelero ha sido el primero en asumir las consecuencias de este anuncio hecho por el presidente de la República que elevaría un 5% el impuesto al uso de las habitaciones de los hoteles.
Así, el presidente de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores), Luis López, declara el cierre de las instalaciones del norte y este del país durante los meses de temporada baja porque dice que no puede asumir los costos de la reforma fiscal. De este modo, apunta que mientras el Gobierno realiza inversiones para fortalecer el turismo, por otro lado, anuncia medidas para perjudicarlo.
Además, en cuanto al problema de la energía eléctrica, el presidente de Asonahores expresa que los hosteleros no pueden competir con otros destinos en los que el kilovatio/hora tiene un coste mucho menor. |