| El
partido ultraconservador Podemos lucha contra viento y marea para
que Evo Morales no ejecute los proyectos que tiene entre manos
y que le hicieron hacerse con el Gobierno en diciembre del año
pasado. La oposición de la Asamblea Constituyente y del
Senado mantiene una actitud virulenta contra el Ejecutivo, a la
vez que seis de los nueve prefectos bolivianos boicotean al presidente.
Los seis prefectos de los departamentos
de Santa Cruz, Tarija, Pando, Beni, Cochabamba y La Paz decidieron
el domingo pasado romper relaciones con el Gobierno de Evo Morales
por la intención del Ejecutivo de emitir dos proyectos
para fiscalizar su gestión.
Tras cuatro horas de reunión, los prefectos
de estas provincias adoptaron una resolución en la que
confirmaron su determinación de romper con el Gobierno.
Según el comunicado, los firmantes decidieron "no
concurrir a ninguna convocatoria que realice el señor presidente
de la República, en tanto no se modifique la línea
gubernamental de vulneración de la ley y desestabilización
institucional de las autoridades elegidas por el voto popular".
Evo Morales afirmó el mismo día que
ninguna autoridad municipal, departamental o nacional debería
tener miedo a la fiscalización. "Si hay transparencia
en el manejo de la plata (dinero) del pueblo, si hay honestidad
en el manejo de la plata del pueblo, ninguna de las autoridades
nacionales debemos tener miedo al pueblo y a sus instituciones",
dijo el mandatario.
El proyecto de ley de fiscalización del trabajo
de los prefectos fue formulado por el Viceministerio de Descentralización,
según afirmó su titular, Fabián Yaksic.
La oposición conformada Podemos en la Asamblea
Constituyente de Bolivia estudia recurrir a la justicia, abandonar
la Cámara o instalar uno paralelo para rechazar la decisión
del oficialismo de aprobar la redacción de la nueva Constitución
con una mayoría absoluta en vez de con la aprobación
de dos tercios de los miembros de la Constituyente.
El portavoz de los constituyentes del partido opositor
ultraderechista Poder Democrático y Social (Podemos), José
Antonio Aruquipa, informó el domingo pasado a EFE
de que próximamente se reunirán los 60 constituyentes
de esta formación política, el grupo parlamentario
y el jefe del partido, Jorge Quiroga, para "determinar las
acciones de hecho" que asumirán.
Aruquipa adelantó que un equipo de abogados
"estudia todas las acciones legales para presentar ante el
Tribunal Constitucional, que ha reconocido las facultades de los
constituyentes para presentar demandas contra las reformas de
la nueva Constitución".
Según el portavoz de Podemos, en su partido
hay diversas opiniones sobre cómo reaccionar ante "este
atentado contra la democracia, pero por el momento la posición
de Podemos es mantenerse en la Asamblea y asumir de manera conjunta
y orgánica cualquier decisión".
El martes de esta semana el principal grupo opositor
acusaba al mandatario boliviano de potenciar un radicalismo "chavista".
El jefe de la alianza conservadora Poder Democrático y
Social (Podemos), el ex presidente Jorge Quiroga, comentó
en rueda de prensa en la ciudad de La Paz que el Gobierno del
Movimiento al Socialismo (MAS) ha optado por un camino de "enfrentamiento,
agresión y división".
Durante esta semana se han vivido en Bolivia manifestaciones
a favor y en contra de la reforma agraria del Gobierno de Evo
Morales, en unos momentos en los que la oposición política
del Senado bloqueará la aprobación de la "revolución
agraria" del Ejecutivo con la resistencia de sus 13 senadores.
En Santa Cruz, varios miles de empresarios agropecuarios
sacaron sus tractores a la principal carretera regional para marchar
30 kilómetros en rechazo a la ley con la que Morales -
en el poder desde enero pasado - pretende hacer un reparto masivo
de tierras improductivas entre campesinos pobres.
La marcha de tractores fue apoyada abiertamente
por el Comité Cívico de Santa Cruz y las autoridades
regionales cruceñas, que incluso autorizaron la suspensión
de actividades públicas y privadas para facilitar la participación
ciudadana en la protesta.
Por su parte, la principal marcha indígena
a favor de la "revolución agraria", que se inició
en octubre en Santa Cruz, se encontraba en el distrito central
de Cochabamba tras cubrir unos 400 de los 1.000 kilómetros
de la caminata hasta La Paz.
El opositor Podemos, del ex presidente Jorge Quiroga,
anunció la noche del martes la retirada de sus 13 representantes
del Senado, con lo que se frenará la aprobación
de una ley de tierras (el MAS tiene 12 senadores).
"Vamos a pedir a todos los senadores que quieren
que se respete la democracia que hasta cuando no se restablezca
el cumplimiento de la ley, y el estado de derecho pleno en Sucre
con dos tercios, con consenso y diálogo; se paralice el
funcionamiento del Senado nacional", dijo Quiroga a los periodistas.
Parece que la oposición ultraconservadora
de Bolivia está utilizando todos los recursos que tiene
en su mano para presionar al Gobierno y, previsiblemente, forzar
la salida de Evo Morales. Que lo consiga o no sólo es cuestión
de tiempo. |