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El impacto de la fusión entre Unicredito y Capitalia
ha sacudido a las finanzas italianas y a todo el tejido productivo:
su última víctima ha sido la aseguradora Generali,
cuyo mayor accionista es Mediobanca, controlado por el banco que
resultará de la unión de ambos.
La lista de afectados por esta operación es larga, y no
sólo afecta a Rizzoli. A partir de los endiablados cruces de participaciones accionariales
de las fusiones italians, ahora la tensión cae sobre Generali.
El hedge fund Algebris ha estado comprando acciones de Generali
y Mediobanca, llegando a en torno a un 2% de la participación.
En base a esta participación el fondo ha comenzado a actuar:
ha enviado una carta a Generali para solicitar una reunión
urgente para tratar la gestión de la aseguradora y para
demandar mayor transparencia en su gestión.
El problema para Generali es que ahora mismo su consejo de administración
se encuentra en una posición complicada. Su principal accionista
es Mediobanca, que posee un 15,7% de la aseguradora y está
plenamente envuelto en las incertidumbres de la fusión.
De hecho, el nuevo banco Unicredito Capitalia tendría el
18,3% de Mediobanca lo que lo convierte en su principal accionista.
Además el banco fusionado tiene directamente un 4,66% de
Generali. Por tanto, el futuro de la aseguradora depende en buena
medida de las decisiones que tome Alessandro Profumo, presidente
de Mediobanca Capitalia.
Lucha intestina en Mediobanca. El enfrentamiento desatado en el accionariado
de Mediobanca podría estar impregnado con tintes de conflicto
internacional, que podría llevar a Bruselas a tomar partido
en las interioridades del complicado sistema financiero italiano.
El capital de Mediobanca pertenece casi en un 9%
al entorno empresarial de Nicolas Sarkozy. De hecho, el magnate
francés Vincent Golleré ya ha exigido a Unicredito
y Capitalia que especifiquen qué parte del capital van a vender y a quién. Entre los posibles compradores
suenan Bennetton y Fininvest de Silvio Berlusconi, a pesar de
que este último tiene menos opciones, debido a las buenas
relaciones que mantiene Alessandro Profumo con Romano Prodi.
Incluso
Angela Merkel podría verse envuelta en esta situación,
debido a que en el capital de Unicredito existen importantes participaciones
de inversores alemanes, entre los que destaca Allianz, que suman
un 6,1% del capital. |