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El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, y la secretaria de Estado para Iberoamérica de España, Trinidad Jiménez, minimizan el incidente del “Por qué no te callas” y destacan los avances logrados en la reciente XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, la más “rica” de la historia.
En un acto celebrado ayer jueves en la Escuela Diplomática de Madrid, Iglesias y Jiménez ensalzaron el trabajo realizado en la Cumbre que se celebró entre los pasados días 8 y 10 de noviembre y lamentaron que “el incidente” (hasta el turno de preguntas no se explicitó el choque verbal entre el Rey Don Juan Carlos de España y el presidente venezolano Hugo Chávez) esté eclipsando todos los frutos de una reunión que ha supuesto “la cosecha” más fructífera de estas reuniones, que se celebran anualmente desde su primera edición de 1991, en México.
El secretario general iberoamericano destacó que la Cumbre de Santiago ha sido un éxito de participación, con la asistencia de 20 de los 24 jefes de Estado de la Comunidad Iberoamericana (de 19 países latinoamericanos, España –el presidente del Gobierno y el Rey-, Portugal y Andorra). Tan sólo faltaron los presidentes de República Dominicana, México, Panamá y Cuba. Iglesias destacó en este sentido la labor de la presidenta anfitriona, Michelle Bachelet, que se implicó intensamente en la Cumbre y de hecho inauguró la práctica totalidad de los foros y seminarios que acompañaron al encuentro de los jefes de Estado.
La Declaración Final de la Cumbre (Declaración de Santiago) y el Plan de Acción son los documentos más destacados que produjo el encuentro, pero ni muchos menos han sido los únicos.
Los nombres propios de la buena ‘cosecha' iberoamericana (resultados de la Cumbre) están encabezados por el Convenio Iberoamericano de la Seguridad Social, suscrito por 12 países y al que se espera que se sumen más en el futuro. Este acuerdo permitirá que los más de cinco millones de emigrantes de la Comunidad puedan jubilarse en el país firmante del convenio que deseen.
Otros logros de la Cumbre han sido la constitución del Fondo del Agua, dotado con 1.500 millones de dólares a cuatro años, las becas “Pablo Neruda”, calificadas como el “Erasmus iberoamericano”, un dispositivo de emergencia contra desastres naturales, con base en Panamá, resoluciones contra la violencia, las migraciones, la seguridad vial, la discriminación, la creación de la orquesta juvenil e infantil iberoamericana, etc. También se planteó la creación de un Fondo de Cohesión, Solidaridad e Inclusión Social.
Iglesias también destacó la importancia de la “diplomacia no escrita” de las Cumbres Iberoamericanas, es decir, los encuentros personales entre los mandatarios. Así, en Santiago se celebró un encuentro entre los presidentes, el Rey Don Juan Carlos y el propio secretario general iberoamericano que se prolongó durante cinco horas. “Fue una reunión apasionante”, enfatizó Iglesias.
Una de las ambiciones del espacio iberoamericano es alcanzar un “pacto fiscal”, una tarea sin duda ardua ya que la presión fiscal en Iberoamérica contempla un abanico que va del equivalente al 11% en algunos países, hasta el más ‘occidental' 35% de otros.
Tanto Iglesias como Jiménez subrayaron el trabajo que se realiza entre cumbre y cumbre (“estos encuentros son la punta del iceberg”, explicó el secretario iberoamericano), sobre todo a raíz de la de Salamanca (España, 2005) cuando se creó la Secretaría General Iberoamericana (Segib). La reunión de jefes de Estado y de Gobierno va precedida de decenas de encuentros ministeriales, seminarios, foros, etc., que preparan el terreno para la culminación de acuerdos en la Cumbre.
De hecho, ya se está trabajando en la próxima Cumbre de El Salvador (2008), cuyo lema será “Desarrollo y Juventud”. A esta cita le seguirán las de Portugal (2009) y Argentina (2010).
En un horizonte próximo también se perfila la “Comisión del Bicentenario” de la independencia de los países latinoamericanos. El hecho de que España se esté involucrando e impulsando intensamente este proyecto marca un hito sin precedentes en las relaciones de una ex metrópoli con sus ex colonias, según resaltó Iglesias.
El Rey seguirá asisitiendo. En el debate que se abrió tras las exposiciones de Iglesias y Jiménez, las inquietudes del auditorio se centraron en el “¿Por qué no te callas?” y ambos ponentes restaron importancia al episodio. El Rey, que es muy querido y respetado por los presidentes iberoamericanos, seguirá acudiendo a estas Cumbres con total normalidad y el Gobierno español, en palabras de Trinidad Jiménez, confía en cerrar esta crisis diplomática con Venezuela cuanto antes.
Un miembro de la disidencia cubana en España preguntó por qué el caso de Cuba es “tabú” en la escena iberoamericana e Iglesias explicó que las Cumbres no operan como un tribunal para juzgar las políticas nacionales de los países miembros. Jiménez defendió el respeto y el diálogo como los mejores instrumentos para las relaciones entre países y preguntada sobre el futuro de Venezuela, tanto ella como Iglesias manifestaron que el futuro de Cuba y de Venezuela es de los cubanos y los venezolanos, respectivamente, y que ellos son los que tienen que decidir, “igual que decidieron ustedes (los españoles) en su momento”, apostilló el máximo responsable de la Segib. |