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El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha decidido remodelar el gabinete de su Gobierno y para ello ha comenzado con la creación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, que ocupa Gustavo Jalkh. Además, Correa ha aceptado las renuncias de la ministra de Ambiente, Ana Albán, y del ministro de Patrimonio Cultural y Natural, Juan Martínez.
La ministra de Ambiente, Ana Albán, ya tiene sustituta, Marcela Aquiñaga, quien fue subsecretaria de Recursos Pesqueros y graduada en Derecho en la Universidad Católica. Pero Correa, que se encuentra de viaje en Asia, aún no ha nombrado al encargado de ocupar el puesto del ministro de Patrimonio Cultural.
Estas dimisiones se han concretado 45 días después de que el presidente Correa anunciara la remodelación de su equipo ministerial. El próximo 29 de noviembre pondrá su cargo y los de sus ministros a disposición de la Constituyente.
Por otro lado, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ha sido creado por la necesidad de realizar un trabajo coordinado que optimice los planes y proyectos que tenga el Poder Judicial: el Ministerio Público, la Dirección de Rehabilitación Social y las restantes instituciones relacionadas con el sistema judicial.
Lo cierto es que estos cambios en el Gobierno seguro que beneficiarán a Correa en su plan de que la nueva Constitución le otorgue más poderes.
El presidente ecuatoriano, que tendrá la mayoría absoluta en la Asamblea Constituyente, ha asegurado que no cree que vaya a tener un exceso de atribuciones, como ha denunciado la oposición.
Además, Correa admitió que es posible que la Constituyente aglutine el poder en sus manos pero que los ecuatorianos no deben temer que él se convierta en un dictador de por vida. Aunque aseguró que siempre hay un riesgo, pero es preferible correr ese riesgo que dejar al país en la anarquía.
Además, el mandatario indicó que la ciudadanía debe estar pendiente de que la Asamblea actúe para el bien común, aunque siempre hay que tener en cuenta que sin poder no se puede transformar un país.
Por otro lado, esta semana, Jorge Dávalos, el presidente del Banco Central de Ecuador, ha dimitido de su cargo en un momento en el que el Gobierno busca que la autoridad monetaria deje de ser independiente. La dimisión se debe a los desacuerdos que ha mantenido con el presidente Correa, quien pretende tener el control del banco.
El pasado mes de junio, Dávalos accedió al cargo, tras la dimisión del anterior presidente, y respaldó todos los puntos de vista del presidente Correa. Pero lo cierto es que la dimisión de Dávalos se debe a desacuerdos con el plan que tiene el mandatario para controlar el banco .
Tras la adopción del dólar como moneda oficial del país en el año 2000, el Banco Central ha dejado de tener influencia sobre la política monetaria de Ecuador. Aunque la institución sigue controlando las reservas, que ascendieron a unos 4.000 millones de dólares (2.726 millones de euros).
Además de la dimisión del presidente del banco emisor también han optado por abandonar el organismo el director de Banca, el principal consejero legal, el subgerente y dos gerentes regionales. |