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Esta semana, en la capital de España se ha celebrado una reunión de los prestigiosos miembros del "Club de Madrid", un selecto grupo formado por ex jefes de Estado y de Gobierno que, en esta ocasión, ha contado con la presencia, entre otros, de Bill Clinton, quien fue mandatario de EEUU y hoy es el marido de la pre-aspirante democráta con más posibilidades de llegar a la Casa Blanca. Entre todos han lanzado un mensaje claro al mundo: el concepto de independencia energética que manejan algunos países es una amenaza para el crecimiento económico global.
En total, en esta última reunión del cónclave se han juntado más de 40 primeras figuras mundiales. Hombres y mujeres que tuvieron el máximo poder de decisión en sus naciones hace poco tiempo y ahora quieren promover iniciativas para mejorar la situación de las sociedades. Otro destacado participante, el ex presidente español Felipe González, abogó, por ejemplo, por reconsiderar la opción nuclear como una realidad plausible en estos momentos en que parece peligrar el suministro energético.
Los ex presidentes se han rodeado además de un nutrido grupo de expertos en diversas disciplinas. Uno de ellos, el profesor de
política energética de la Universidad de Harvard,
William Hogan, ha criticado duramente el programa de etanol de
EEUU porque "sólo beneficia a los agricultores".
En su opinión, por motivos de independencia energética,
el país norteamericano produce biocombustibles, pero resulta
muy costoso, poco contribuye a reducir las emisiones de CO2 y
perjudica a Brasil. En cuanto al monopolio gasista de Rusia, Hogan
asegura que su estrategia no sólo perjudica a la UE, sino
también a la propia Rusia, sobre todo por el uso de la
energía como herramienta política.
Interdependencia. Así, el sistema
más adecuado sería la creación de un sistema
global de interdependencia energética, algo que favorecería
la seguridad en el suministro y el desarrollo de las energías
limpias. Lakshmi Puri, secretaria general adjunta en funciones
de Unctad, lamentó que a los países en desarrollo
como India y China, que no han contribuido a frenar el cambio climático,
se les obligue a tener una política neutral en emisiones
de carbono. Además, aventuró que los países
en desarrollo serán los principales candidatos a potenciar
la energía solar, algo que ya ha anticipó ayer el
ex presidente de EEUU, Bill Clinton.
El ministro de Industria de España,
Joan Clos, aseguró en la misma reunión que las interconexiones entre los
diferentes países de la UE podrán facilitar la contribución
de las energías renovables al mix energético. La
red de transporte continental aumenta las probabilidades de que
en alguna parte de Europa "sople el viento o brille el sol".
En una conferencia marcada
por un gran tono institucional y diplomático, sin embargo,
hay quien ha aprovechado para arremeter contra algunos dirigentes
latinoamericanos. Así, el ex presidente de Perú
Alejandro Toledo, que se acaba de incorporar al Club de Madrid,
calificó de "vergonzosa" la visita del presidente
de Venezuela, Hugo Chávez, a Irán, y afirmó: "A veces pienso que Chávez se está emborrachando
de petróleo".
Además, Alejandro Toledo defendió
la actitud del Rey Juan Carlos en la pasada Cumbre Latinoaméricana
y añadió que Chávez cree que es el presidente
de toda Latinoamérica. El ex mandatario peruano aseguró
que discrepa "democráticamente" de la política
de Chávez, pues "la pobreza resuelta con pescado regalado
insulta la dignidad de los pobres". |