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El Banco Santander ha cerrado un acuerdo con el grupo británico
Pearl para la venta de su red de oficinas en España por
un importe de unos 2.000 millones de euros, según han confirmado
fuentes financieras.
El banco se quedará en régimen de inquilino en
las 1.250 sucursales de las que es propietario durante, al menos,
quince años. La iniciativa se enmarca dentro de la operación
de venta de toda la cartera inmobiliaria de la entidad, excepto
la sede histórica de la entidad en Santander.
Tras esta venta, al banco que preside Emilio Botín sólo
le queda por adjudicar la Ciudad Financiera, sede madrileña
ubicada en Boadilla del Monte, Madrid. Santander pretende cerrar
la venta de todos sus activos inmobiliarios antes de que acabe
el año.
Recientemente, Amancio Ortega se hizo, a través de su
sociedad de inversión Pontegadea, con los edificios más
emblemáticos del Santander en el centro financiero de alguna
de las principales capitales de provincia españolas. Fuera
de esta operación se ha quedado un histórico inmueble
situado en Zaragoza sobre el que el Estado tiene derecho de tanteo,
debido al valor histórico y artístico del edificio.
ABN. La venta de inmuebles del Banco Santander es una
de las vías para financiar la compra del holandés
ABN Amro. El mayor banco español obtendrá 4.000
millones de euros con la venta de sus edificios en España,
anotándose unas plusvalías de 1.400 millones de
euros. Con esta venta, el banco cántabro también
refuerza sus recursos propios.
Antonveneta. Santander también formalizó
la venta de uno de los activos que le correspondían del
lote de ABN, el italiano Antonveneta, a Banca dei Monte di Paschi,
por 9.000 millones de euros. Con esta operación, la entidad
obtuvo importantes plusvalías de 2.400 millones de euros,
en una rápida operación, que se materializó
apenas tres semanas después de la adquisición del
banco.
Además, la entidad que preside Emilio Botín todavía
tiene pendiente de vender la unidad de banca privada Interbanca
en Italia, que también formaba parte del paquete
ABN, y por la que Santander prevé obtener unos 1.000
millones.
Japón. El Banco Santander ha desvelado esta semana
su próxima jugada: pretende entrar en Japón a través
de una participación financiera en el banco Shinsei. La
entidad presidida por Emilio Botín pujará, junto
a un consorcio encabezado por Christopher Flowers, por el 22,7%
del japonés. Según han confirmado fuentes del Santander,
el banco es uno de los socios del consorcio que tomará
casi un tercio de las acciones del Shinsei. Si la operación
llega a buen puerto, el banco español llegará a
controlar un 8% del capital del banco. En total, el grupo de inversores
encabezado por Christopher Flowers ofrece 1.213 millones de euros
por esta participación, lo que supone pagar 425 yenes por
cada acción del banco japonés, con una prima del
17% con respecto a la cotización del valor antes del anuncio
de esta operación. La entidad cántabra ha confirmado
también a este diario que la participación en el
accionariado tendrá un carácter financiero.
El inversor estadounidense Christopher Flowers, que encabeza
el consorcio en el que también se encuentra el Santander
entró en el accionariado del banco japonés, cuando
la entidad afrontaba serios problemas hace siete años.
Esta inversión ayudó a Flowers a acumular importantes
plusvalías cuando el banco japonés se recuperó
en 2004. Actualmente posee el 6% del capital del banco nipón.
Este inversor también ha presentado una oferta por otro
banco que se encuentra atravesando una etapa complicada, el Northern
Rock británico.
Shinsei ha comunicado bajadas del 40% en su beneficio del primer
semestre del año, debido a problemas asociados al sector
de hipotecas de riesgo o subprime. El banco se ha visto obligado
a provisionar unos 72 millones de euros para hacer frente a las
pérdidas. Las acciones de Shinsei se han visto castigadas
durante este año por los inversores, y han perdido la mitad
de su valor en lo que va de año. Ayer sufrieron una revalorización
del 9%, y se situaron en los 398 yenes.
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