| Esta
semana, el Gobierno mexicano ha declarado que invertirá
en la producción de etanol y para 2012 contará con
al menos 300.000 hectáreas de tierra cultivable destinadas
exclusivamente al desarrollo de biocombustibles. Mientras, la
producción de petróleo por parte de la compañía
estatal Pemex sigue descendiendo.
En materia de producción agrícola,
el objetivo de las autoridades de México es llegar a cultivar
en el año 2012 unos 185 millones de toneladas de los 50
principales productos de las cadenas alimenticias, partiendo en
2006 con 165 millones.
Varios ministros mexicanos, entre ellos el secretario
de Agricultura de México, Alberto Cárdenas, presentaron
en un acto conjunto los programas sectoriales de las dependencias
a su cargo para el período 2007-2012.
Esta inmersión de México en la producción
de biocombustibles como el etanol se produce por primera vez en
el país. Actualmente México no produce ningún
tipo de etanol ni existen plantas para ello, pero existe legislación
aprobada en la materia. En abril de este año, el presidente
Felipe Calderón aprobó la decisión de que
México se convirtiera en productor de etanol con maíz
y caña de azúcar a partir del 1 de enero de 2008,
tras ser aprobada por mayoría en la Cámara de Diputados
la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos.
Los diputados de los partidos Verde Ecologista de México
(Pvem), Alternativa, Partido de la Revolución Democrática
(PRD) y del Partido del Trabajo y Convergencia se unieron para
intentar frenar la propuesta, pero el bloque integrado por el
Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción
Nacional (PAN) impuso su mayoría y optó por sacar
adelante la reforma.
Los detractores de la ley calificaron de sospechosa la decisión
de panistas y priistas por considerar que atendieron a intereses
particulares de las principales plantas de etanol estadounidenses,
además de que se ve un riesgo enorme en producir biocombustibles,
cuando esas mismas tierras podrían producir alimentos.
Las declaraciones del Gobierno mexicano sobre la inversión
en biocombustibles se han producido después de la bajada
en la producción de petróleo que ha tenido lugar
en los últimos meses. La producción y exportación
de Pemex se ha reducido en el mes de octubre debido a las malas
condiciones climáticas que han afectado a las principales
zonas petroleras del país.
La producción de crudo de Pemex en el mes de octubre bajó
a 2,99 millones de barriles diarios, cuando en septiembre la cifra
era de 3,1 millones diarios. La exportación descendió
de 1,67 millones de barriles al día en septiembre, a 1,5
millones en octubre. Según la petrolera mexicana, las causas
de este descenso de la producción y la exportación
de petroleo han sido dos frentes fríos que provocaron fuertes
vientos y altas olas en el Golfo de México, la principal
zona productora de crudo.
El Gobierno mexicano ha declarado que existen enormes
yacimientos por explotar, pero requiere de multimillonarias inversiones
y no puede concedérselas a inversores privados porque la
Constitución se lo prohíbe.
El etanol, basado en la caña de azúcar, podría
convertirse en la elección energética de México.
Este biocombustible ha sido promovido por Brasil en todo el mundo
convirtiéndolo en una alternativa económica y ecológica
a los combustibles fósiles, cuando el petróleo aumenta
de precio y el recalentamiento global preocupa cada vez más.
Los aranceles de EEUU y la UE buscan proteger a los agricultores
estadounidenses y europeos ya que no pueden producir el combustible
a precios competitivos.
El presidente brasileño, Lula Da Silva, comenzó
su gira europea de septiembre por los países nórdicos,
principales interesados en el uso del etanol y el resto de energías
limpias, ya que no son productores y tradicionalmente tienen una
mayor concienciación ecológica, y lo que es más
importante: son países que pueden presionar al resto de
la UE para la eliminación de los aranceles impuestos por
Europa.
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