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El presidente de Ecuador, Rafael Correa, por fin parece que avanza en los objetivos que persigue desde el comienzo de su mandato: hoy ha sido el primer día de funcionamiento de la Asamblea Constituyente ecuatoriana y ayer jueves, disolvió al Congreso. Además, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha enviado hoy un mensaje a Ecuador, con motivo de la instalación de la Asamblea Constituyente en el país, en el que destaca la voluntad de cambio y diálogo de los ecuatorianos.
En una maratónica jornada de 14 horas, en la cual se eligió la directiva de la Constituyente, los asambleístas resolvieron asumir los plenos poderes y declarar la cesantía del Parlamento Nacional con el apoyo de 110 votos, de un total de 130. El Congreso quedará sin actividad hasta que en 2008 se vote la nueva Constitución, que la Constituyente redactará durante los siguientes seis meses, según informan AFP y Prensa Latina.
La mayoría oficialista estrenó sus plenos poderes ratificando además en el cargo al presidente, que ahora afronta una reforma socialista.
De esta forma y bajo la dirección de Alberto Acosta, presidente de la Constituyente, se acordó declarar concluidos los períodos de Contralor, Procurador, Ministro Fiscal, Defensor del Pueblo, Superintendentes de Telecomunicaciones, así como de Bancos y Seguros.
"La Asamblea asume las atribuciones y deberes de la función legislativa", según el mandato número uno aprobado por este organismo en su sede de deliberaciones, en la localidad costera de Montecristi, a 250 kilómetros al suroeste de Quito.
"¡Ha empezado la dictadura!", exclamaron varios asambleístas opositores mientras avanzaba la votación en la Constituyente. "Esta es la sepultura del sistema democrático y constitucional de Ecuador. Hay que tocarle la marcha de muerte a Ecuador", manifestó Vicente Taiano, asambleísta del conservador Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian).
En la misma sesión se ratificó con 107 votos en el cargo al presidente Correa, quien horas antes había enviado una carta poniendo a disposición su puesto y el del vicepresidente Lenin Moreno.
La Asamblea inició su labor con el respaldo de cientos de campesinos que aplaudían en las afueras del hemiciclo la disolución del Legislativo. "Venimos a respaldar a nuestro presidente. ¡Fuera diputados que joden la nación!", dijo a AFP Charles Guevara.
El jefe de Estado, que planea inaugurar los debates este viernes en un acto al que fueron invitados sus colegas de Venezuela y Colombia, enfrascados en una ácida polémica, promueve su propia versión del socialismo del siglo XXI planteado por Hugo Chávez.
Con un sólido respaldo popular, Correa alienta varias reformas, incluidas una que apruebe la reelección inmediata por un solo período, para regular la economía y enterrar una crisis política que impidió a sus tres antecesores terminar el mandato en la última década.
Por su parte, Insulza destaca, en el mensaje que ha enviado a Ecuador, la voluntad de cambio y diálogo de los ecuatorianos al iniciarse el trabajo de la Asamblea Constituyente.
Por otro lado, en unas declaraciones del 26 de noviembre de 2006, Correa anunció que jamás disolvería el Congreso, que simplemente se limitaría a reducir sus funciones. Pero por lo visto el afán de poder del presidente le ha traicionado.
Pero el proceso aún no ha finalizado porque todavía queda que la nueva Constitución sea aprobada por la población de Ecuador en un referéndum que está previsto para el próximo año. |