| El
PIB de EEUU creció un 4,9% en el tercer trimestre, según
la segunda estimación, gracias al incremento del gasto
público en defensa y a las ventas de automóviles,
favorecidas por las ofertas de las compañías y una
legislación medioambiental más severa.
Según anunció el jueves el Departamento de Comercio
de EEUU, el PIB creció un 4,9% en el tercer trimestre,
el mejor dato en más de cuatro años, gracias a dos
factores, el gasto del Gobierno federal y el consumo personal.
El gasto de defensa fue el principal motor de la economía
estadounidense, después de que el presidente Bush haya
incrementado en 245.000 millones los fondos destinados a financiar
las guerras de Irak y Afganistán, y se haya aprobado una
subida de sueldo a los militares.
Así, según el informe publicado por el Departamento
de Comercio, los gastos en defensa se incrementaron en un 10,1%
en este trimestre, comparado con el 8,5% del período anterior,
del total de un crecimiento de un 7% en el gasto público
federal. El consumo personal es otro de los pilares del crecimiento
económico, con un incremento del 2,7% en el tercer trimestre.
Ofertas. El gasto en consumo se incrementó
gracias sobre todo a las ventas de automóviles, dentro
del marco de una legislación que ha elevado los estándares
de limpieza del aire que han de cumplir lo vehículos.
Además, las compañías automovilísticas
han hecho un importante esfuerzo para intentar incrementar su
ventas en lo que queda de año, mediante diversas ofertas.
De este modo, la ventas de vehículos contribuyeron 0,43
puntos porcentuales al crecimiento en el tercer trimestre.
Estas cifras ayudan a alejar los temores de que EEUU entre en
recesión por la crisis inmobiliaria, aunque los analistas
apuntan a que el parón inmobiliario se notará más
a partir del último trimestre del año.
Beneficios empresariales. El Departamento de
Comercio anunció también los beneficios corporativos
del tercer trimestre, que descendieron en 19.300 millones, en
contraste con el incremento de 94.700 millones en el segundo trimestre.
Fuentes de Analistas Financieros Internacionales (AFI) han declarado
a El Boletín que los beneficios empresariales
continuarán disminuyendo en EEUU durante los próximos
trimestres a causa de la desaceleración económica.
Las compañías más perjudicadas por el descenso
de beneficios serán las entidades financieras, afectadas
por el más que previsible aumento de la morosidad en EEUU.
Otro sector muy afectado será el minorista, que depende
más del interior, en el marco en que se prevé una
desaceleración del consumo en EEUU por la crisis inmobiliaria,
unida a las presiones inflacionistas y al deterioro de confianza.
Por contra, los sectores industriales y tecnológico apenas
tendrán una repercusión en sus beneficios empresariales,
ya que dependen mucho más del exterior. Estas compañía
podrían salir incluso favorecidas por la debilidad del
dólar en el mercado de divisas, que provoca que sus productos
sean más competitivos.
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