| El
Gobierno argentino ha mostrado esta semana su deseo de querer
reforzar la política sobre los precios que mantiene con
los vendedores minoristas. A su vez, tuvo que desmentir un rumor
difundido por la prensa local en el que se afirmaba que restringiría
el uso de energía durante el verano. Mientras, la firma
Standard & Poors (S&P) subió las calificaciones
crediticias (ratings) de algunos bancos nacionales a
causa del desarrollo de la deuda externa.
Néstor Kirchner quiere reforzar
su política de acuerdos sobre los aumentos de precios con
los vendedores minoristas, en un intento de reducir la inflación.
Ahora está en proceso de revisión un acuerdo con
los supermercados para que los pactos actuales se extiendan hasta
finales del año que viene, para ser revisados otra vez
tras las elecciones presidenciales del mes de octubre de 2007.
Sin embargo, por ahora, el Gobierno
argentino no parece tener éxito. La semana pasada los datos
mensuales de la inflación reflejaban un aumento del 0,9%
en los precios de consumo durante el mes de septiembre, el mayor
ascenso de la inflación desde abril.
Actualmente la inflación
interanual se encuentra en un 10,4%, la segunda mayor de toda
Latinoamérica, sólo superada por la venezolana,
que se sitúa en un 15,3%.
El presidente argentino también
comenzó a desarrollar su política anti-inflacionista
intentando congelar los precios al comienzo del año después
de hacerse públicos los datos que marcaban un 12,3% de
inflación en 2005. La situación es difícil,
pues sólo queda un trimestre para que finalice el año
y los datos se acercan peligrosamente a los del año pasado.
Kirchner se había comprometido
con sus electores a rebajar la inflación tres puntos porcentuales
este año. Ese objetivo tampoco parece fácil de conseguir,
sin embargo la posibilidad de extender el acuerdo con los supermercados
(rebajas de un 15% en 228 productos de primera necesidad), es
ahora más vital que nunca.
Durante esta semana la prensa del
país sudamericano fue acusada a su vez de montar una “operación
mediática”, secundada por las grandes empresas energéticas
que operan en el país, ya que se aseguraba una restricción
de las reservas de cara al verano (que coincide con el invierno
en el hemisferio norte), con la intención de subir las
tarifas, según informó el ministro de Planificación
del país, Julio De Vido.
“Nunca jamás el Ministerio
ni yo hemos propuesto semejante locura. Desmiento total y taxativamente
que vaya a haber reprogramación, relocalización
horaria o restricciones en las vidrieras (escaparates) de los
shoppings o en los espectáculos de fútbol o teatro”,
dijo De Vido a una radio local.
A pesar de la negativa del Gobierno,
lo cierto es que Argentina atraviesa desde hace tres años
restricciones energéticas por una escasez de gas natural
y electricidad. Sin embargo, hasta entonces, el Gobierno acusó
a las empresas de la situación por haber abandonado su
plan de inversiones durante la crisis económica del país
en 2001. Por su parte, las compañías respondieron
que la decisión oficial de mantener congeladas las tarifas
impide que se puedan desarrollar esas obras.
De cualquier modo, De Vido ha asegurado
que las versiones de la prensa son “una parte más
de la enorme operación mediática, avalada por algunas
empresas energéticas, que buscan presionar al Gobierno
para que aumente las tarifas, sobre todo residenciales, cosa que
el Gobierno no va a hacer”.
S&P subió hoy los ratings
de algunos bancos argentinos. En un informe hecho público
hoy, la agencia no descartó futuras subidas, aunque alegó
que todo depende del desarrollo de cómo evolucione la deuda
externa.
Los bancos que se han visto beneficiados
por S&P han sido el banco Hipotecario, Patagonia, el Banco
Francés y la Caja de Valores. Además, la firma destacó
también la “gradual recuperación del sistema
financiero local”.
El informe, sin embargo, ha dejado
claro que este incremento en los ratings se produce después
de la mejora de estas entidades en la calificación de la
deuda externa argentina anunciada el pasado 2 de octubre pasado.
El estudio fue realizado
por la analista María Castelli, que señala que “la
subida de las calificaciones de Argentina refleja las mejoras
en la liquidez externa del país, en combinación
con un nivel de la deuda en descenso”.
|