Emilio Botín ha señalado esta semana que el Banco Santander no tiene previsto “realizar compras ni en España ni en el extranjero”, porque “estamos satisfechos con el tamaño de la entidad y no nos hace falta para lograr los objetivos”. Sus declaraciones vienen pocos días después de los intensos rumores sobre su posible interés por el BBVA y sobre una OPA por el 100% del Sovereign.
Emilio Botín, se encontraba en Barcelona para firmar un acuerod con la Universidad. Pero los periodistas se interesaron poco por los proyectos de investigación que va a financiar el banco. Tal fue la presión que el presidente del mayor banco español por capitalización bursátil tuvo que mostrarse contundente. Desmintió también que el Santander vaya a desprenderse de su participación en Banesto, y reiteró que la intención es mantenerlo como banco y marca autónoma. Incluso calificó a Banesto como de ‘joya'. En relación al Abbey, señaló que en su segundo año tras la compra, la entidad británica ya generará un beneficio de 1.000 millones de euros. Sobre la fusión del Banco San Paolo con Banca Intesa, donde el Santander controla el 8,4% del primero, Botín dijo que la ecuación de cambio “no es la adecuada” y que la entidad intentará mejorarla.
Pero Botín también tuvo que hablar del Sovereign, el banco de Filadelfia donde el Santander es el principal accionista y que ha vivido unos días muy tormentosos. El banquero español aseguró que apoya el cese a fin de año del actual presidente, Jay Sidhu, así como el nombramiento como consejero delegado de Joseph Campanelli, hasta ahora vicepresidente. Y añadió que se ha constituido un equipo dentro del comité de dirección que se encargará de buscar un sustituto para Sidhu. Botín remarcó que estos acuerdos se han tomado “por unanimidad” y que son muy buenos para “todos” los accionistas. Y añadió que el Santander está “muy cómodo” con su actual participación del 24,9% en Sovereign.
Este ha sido el colofón de una semana en la que Jay Sidhu ha dejado de ser presidente ejecutivo y consejero delegado del banco estadounidense Sovereign Bank a la una de la madrugada del pasado miércoles (hora de Filadelfia) sin que su amigo y, hasta ahora aliado, Emilio Botín, presidente del Banco Santander de España el máximo accionista de la entidad estadounidense con un 25%, haya podido hacer nada porque mantuviera su cargo.
Antes de la reunión, según los portavoces de la compañía presidida por Emilio Botín, único punto del orden del día fijado hasta ahora es el nombramiento de un tercer consejero en representación del banco español, Gonzalo de las Heras, director general de Banca Mayorista Global de la empresa hispana que se sumaría al propio Botín y a Juan Rodríguez Inciarte. Pero iban a hablar de más cosas.
Cómo casi todo el mundo sabía desde el pasado viernes 6 de octubre. Ese día por la mañana, The Wall Street Journal apostaba, como la primera noticia del e-mail que reparte entre sus suscriptores, por una información en la que contaba que siete de los doce consejeros de la entidad americana habían convocado un consejo de urgencia para el martes de 10 de octubre con la intención de provocar el cese del presidente de Sovereign.
Jay Sidhu. El diario también aseguraba que algunos accionistas de la compañía estaban descontentos con la evolución del banco y querían un cambio en la gestión. O quizá, como opinan fuentes locales, provocar un movimiento que vuelva a poner al banco en el mercado, lo que permitiría que los fondos que representan obtuvieran algunas interesantes ganancias. La decisión adoptada por el consejo de administración del banco de EEUU se dio a conocer en un comunicado oficial tras una durísima reunión, según fuentes del empresariado local, que se extendió a lo largo de más de ocho horas y que estuvo precedida de innumerables rumores y negociaciones entre los presentes desde la semana pasada hasta el desenlace final. Sidhu aseguran se retira por motivos relacionados con la salud de alguno de sus familiares.
Una reunión en la que estuvo presente Emilio Botín a través de videoconferencia desde Barcelona. Fuentes del mercado señalan que el presidente del Santander ha ocupado un papel muy activo en las negociaciones mantenidas con el resto de socios durante los últimos días.
Un desenlace que sólo pone un punto y aparte en el futuro del banco, pero que no resuelve muchas de las incógnitas planteadas. Entre otras, cual será la estrategia que, a partir de ahora seguirá la entidad española. ¿Venderá su parte? o ¿Comprará el 100%? Botín ha dicho que no habrá más compras, pero también ha insinuado muchas veces que no desperdiciaría las oportunidades si se presentaban.
No es probable que las respuestas a estas cuestiones se conozcan antes del 31 de diciembre de este año, momento en que Sidhu abandonará también el cargo de presidente del consejo de administración que ahora ha logrado mantener. Y cuando, previsiblemente, cobre la indemnización prevista en su contrato (13 millones de dólares) y venda sus acciones de Sovereign que, según la cotización actual valdrían 70 millones de dólares. Quizá también entonces tenga que abandonar su puesto de consejero en el Banco Santander al que accedió tras facilitar a Emilio Botín su entrada en el capital del Sovereign, en una operación muy criticada por el resto de los grandes accionistas y que quiza sea la que le ha costado el puesto.
A pesar de este mensaje, la especie de que el Santander puede necesitar dinero pronto para realizar una operación corporativa se mantiene. Sobre todo en Wall Street. Allí parecen creer que tras la salida de Sidhu de la presidencia del Sovereign el banco va a tener que hacer efectiva su opción de compra por el 100% del capital, si no quiere verse obligado a vender, quizá con perdidas, su actual participación en la que ha invertido casi 3.000 millones de dólares, 2.400 de ellos tras la adquisición facilitada por Sidhu del 19,8% de la entidad que ha desembocado en la situación actual.
Parece haber más de una entidad interesada en este banco que tiene unos activos de 89.000 millones de dólares y más de 800 sucursales que cubren el territorio comprendido desde Maryland a New Hampshire. Y se asoma a Nueva York, tras la adquisición por 3.600 millones de dólares del Independence Community Bank Corp, en octubre del pasado año, poco después de la llegada del Santander a su capital que, sí sirvió entonces para evitar el cese de Sidhu que pedían los otros grandes accionistas, en especial, el fondo californiano Relational Investors.
Los descontentos creen que la gestión de Sidhu, centrada fundamentalmente en la expansión a través de operaciones de compra de sucursales y entidades más pequeñas, unas 29 en total, han deteriorado el valor de la acción que hasta el viernes pasado sólo se había revalorizado un 7% desde enero, por un 19% de la media del sector.
Y quizá no sea sólo el Santander el interesado en comprar ahora que la entidad todavía está barata. En el mercado estadounidense se han extendido los rumores sobre el posible interés de terceras entidades financieras por comprar el Sovereign. Entre ellas figuraría BNP Paribas. Fuentes oficiales del banco francés en París señalaron a este diario que no tenían ningún plan de adquirir el Sovereign.
Lo que no puede decirse del Banco español que, sin embargo, está cautivo a causa del preacuerdo firmado con Sidhu que le impide adquirir la totalidad del Sovereign hasta 2008, cuando tendía que comprarlo a 40 dólares por acción. Actualmente los títulos se mueven en el entorno de los 24 dólares. Aunque, en los acuerdos se incluyen algunas excepciones por las que el Santander podría encontrar una fórmula para rebajar el precio. Una de ellas sería la posible ‘invitación' al banco español a presentar otra oferta. Fuentes locales creen que se dará esta última opción, y el Santander presentará finalmente una oferta por encima de los de 25 dólares por acción.
Un precio más que justo, según los analistas, aunque fuentes locales aseguran que los fondos presentes en el accionariado quieren sacar al menos treinta dólares por título. Lo tendrán complicado, ayer mismo el banco estadounidense ha visto rebajada su recomendación por parte de los analistas de Citigroup desde ‘comprar' a ‘mantener'. Estos analistas no creen que Botín haga una oferta superior a 28 dólares. A su vez, AG Edwards ha señalado en una nota para sus clientes que lo más probable es que el Santander compre una parte de entidad participada en EEUU, aunque tendrá que competir con otros bancos locales de los Estados de Nueva Jersey y Pennsylvannia, entre los que destaca el PNC, que también han mostrado algún interés por el Sovereign. En estos momentos, PNC es el sexto banco por volumen de activos de Pennsylvannia.
Otros observadores creen que el Santander quiere analizar cual puede ser la evolución del sector financiero en la región antes de hacer la oferta. Actualmente, aparte de Pennsylvannia, el Sovereign apenas tiene cuota de mercado en otros estados de la costa este de EEUU.
La posible venta del Sovereign ha causado cierta preocupación en el condado de Reading, donde tiene su sede la entidad financiera estadounidense. Fuentes financiera locales han explicado a este diario que el principal temor se cierne sobre la plantilla. De hecho, el Sovereign tiene actualmente cerca de 12.000 empleados en la zona y recuerdan que el banco se ha ido constituyendo en los últimos años a través de la adquisición de otros pequeños bancos locales. |