a
 
Año VII - Madrid, viernes 20 de octubre de 2006
 
Reportaje
 
Eduardo Frei, ex presidente de Chile
 
"En materia energética, si no tenemos una visión conjunta, vamos a tener problemas"

David Penado

 

Eduardo Frei Ruiz-Tangle ha analizado para Americaeconomica.com cuáles son los principales desafíos energéticos a los que se enfrenta Latinoamérica y las posibilidades que podrían abrirse en un escenario de integración más profundo. Además, Frei, que fue presidente de Chile entre los años 1994 y 2000, no tiene problemas en comentar la actualidad chilena y defiende a la gobernante Concertación, en la que se encuadra su partido, la Democracia Cristiana (DC), como si aún estuviese al frente. El ex presidente apoya las políticas más discutidas del Gobierno Bachelet y cree que la coalición tiene aún un largo camino por recorrer.

-¿Qué aportan este tipo de encuentros a los problemas de hoy, como el del tema energético?
-Lo primero que quiero decir es que existe en la ciudadanía la opinión de que estas reuniones son puro hablar, que no hay temas específicos, sensibles, y en eso creo que el Club de Madrid siempre ha tenido la preocupación de tratar temas que son de interés internacional, pero que al mismo tiempo también lo son de cada uno de los países. Cuando empezamos en el año 2001 teníamos el tema de la consolidación democrática y hoy día estamos estudiando el tema energético que es también de interés global y para cada uno de nuestros países. Esto ayuda a saber que es lo que está pasando en el mundo, cuáles son las perspectivas, y a saber cuáles son las decisiones que deben tomar cada uno de nuestros países para asegurarnos una independencia energética que es fundamental para el desarrollo. Sin una independencia energética hoy día es muy difícil predecir un crecimiento estable y sostenido en nuestra economía.

-¿Cómo valora la situación en América Latina en materia energética?
-Creo que en toda América Latina hay un gran debate sobre el tema energético, producto de las situaciones que se han ido produciendo. Por ejemplo, Venezuela tiene una importante reserva, que es la reserva mundial, y que la está usando de forma política para intervenir en los países. Esto es una realidad. Venezuela usa el petróleo como una herramienta política en Centroamérica, en todas partes, y segundo, utiliza los ingresos que obtiene del petróleo para intervenir en la política de los diversos países. Tenemos un país como Brasil que está haciendo un gran esfuerzo para diversificar su materia energética, es uno de los países que más ha desarrollado el etanol. Casos como el de Bolivia, estados con una cantidad inmersa de recursos de gas que no están siendo explotados. O tenemos el caso de Argentina, que tradicionalmente primero ha fijado precios, con lo cual el mercado interno está muy debajo del mercado internacional y eso ha producido una distorsión en los mercados internos y en los mercados externos y como consecuencia un crecimiento nulo en la inversión, lo que también produce problemas en la región. Por lo tanto, en América Latina no se podría decir que tengamos una política energética global y si no tenemos una visión conjunta, vamos a tener problemas en los próximos años, pese a que tenemos todas las condiciones para desarrollar contactos energéticos de primer nivel que nos asegurarán a todos el desarrollo.

-La actual presidenta Michelle Bachelet se ha fijado el objetivo de garantizar el suministro energético de Chile, que parece uno de los grandes problemas del país...
-En el caso de Chile, el gran debate hoy es qué vamos a hacer en los próximos años. Desde ese punto de vista yo reafirmo que Chile tiene dos alternativas: o desarrolla sus riquezas hidráulicas o tiene que hacer un análisis a fondo del desarrollo de la energía nuclear, porque Chile es un país que no tiene petróleo, que no tiene gas, que no tiene carbón, ya que tenemos carbón pero cuesta producirlo cinco o seis veces lo que en el mercado internacional. Por lo tanto tenemos dos alternativas. Una es desarrollar nuestra capacidad instalada que hoy es de 10.000 megas y el potencial hidráulica es de 20.000 megas, por lo tanto del doble. Pero si no estamos dispuestos por la opinión de los ambientalistas internos y externos de desarrollar estos recursos, que son los menos contaminantes y los más baratos, Chile tiene que tomar la opción de ir a la energía nuclear. Porque lo que ha pasado en los últimos años es que todos los chilenos estamos pagando un 30, 40, 80% más de lo que pagábamos hace seis años por no querer desarrollar nuestra propia fuerza. Por lo tanto, yo creo que hay que desarrollar el sistema hidráulico, lógicamente con cuidado del medio ambiente, haciendo las cosas como corresponden a un país desarrollado, a un país que está haciendo las cosas bien, y asegurar que vamos a tener una energía compatible con nuestro desarrollo, porque de lo contrario se va a seguir incrementando el precio.

-Hay quien ha planteado la solución de cambiar el enfoque en las relaciones con Bolivia y ofrecerle la salida al mar que reclama a cambio de obtener explotaciones de gas…
-Yo creo que esos temas corren por carriles distintos. Uno es el tema energético y otro es el tema de las peticiones de Bolivia. Nosotros creemos, y lo hemos hecho durante muchos años, en relaciones de cordialidad con otros países latinoamericanos, pero jamás vamos a entrar en una negociación de gas por territorio. No hay ninguna posibilidad, por lo tanto, nosotros tenemos que seguir negociando con Bolivia con todos los temas sobre la mesa y este país tiene que tomar una decisión de qué va a hacer con su gas: si lo va a producir o lo va a exportar, lo va a guardar para uso interno, o si lo va a mantener bajo tierra.

-También ha hablado de la necesidad de profundizar los procesos de integración…
-Yo creo que la única manera de lograr una seguridad energética mayor es a través de la integración. Nosotros tenemos reservas hidroeléctricas en el sur que son incalculables, podríamos hacer una asociación energética con Argentina, por ejemplo. Nosotros entregarles energía hidroeléctrica y ellos entregarnos gas. En el caso de Brasil, este país tiene una energía avanzadísima en el tema del etanol, también podríamos hacer un acuerdo para biocombustibles y biodiesel. O sea, hacer una política de integración energética que no tenemos porque con el crecimiento de nuestros países, por ejemplo Chile crece cada año entre el 7% y el 9% en consumo energético, si no hacemos esta alianza estratégica, y complementar de alguna manera nuestros sistemas energéticos, vamos a estar todos con problemas y al final todos los latinoamericanos vamos a tener que pagar mucho más por nuestra energía.

-Sin embargo, la última polémica por el tema de la subida del precio del gas que Argentina exporta a Chile, no parece que apunte en esa dirección...
-El tema con Argentina se veía venir desde hace tres o cuatro años, cuando devalúo su moneda, cuando no ha reajustado los precios internos, por lo tanto los argentinos pagan un 20% o 30% -de lo que vale en los otros países-, por lo tanto un precio que aúmenta el consumo interno a todos los niveles. Pero esa situación no se puede mantener en el tiempo porque no hay inversiones. Es evidente que con la actual política que están aplicando no solamente no van a poder mandar gas a Chile, sino que ni siquiera van a tener para el mercado interno.

-Por el contrario, con Perú las relaciones son ahora mucho mejores de lo que lo han sido en los últimos tiempos. De hecho, la ministra de Energía, Karen Poniachick, en su reciente visita a Lima dijó que Perú podría ser uno de los abastecedores en el futuro de Chile...
-Yo creo que esos son los caminos que hay que tomar. Acabamos de firmar un acuerdo de complementación económica, hay una relación positiva entre los dos países. Pero importa saber en qué condiciones está Perú y cuáles son sus reservas porque Camisea es una oportunidad, pero hay que saber si va a servir para abastecer a Perú o también a los mercados externos. Para eso hay que hacer inversiones y plantas de gas porque para exportarlo hay que liquarlo y luego transportarlo en barcos. Son inversiones grandes que necesitan compromisos de mediano y largo plazo importantes y no se puede hacer una inversión tan grande si no tienes la seguridad del suministro. Si es posible hacerlo en el largo plazo con Perú, me parece sumamente positivo.

-¿Cómo valora el revuelo que se ha montado dentro del Gobierno, y en Chile en general, por el tema de apoyar o no a Venezuela en el Consejo de la ONU?
-Yo creo que el debate interno respecto a la votación de Venezuela fue un debate absolutamente absurdo y estéril porque la Constitución chilena establece que la política internacional de Chile la establece el presidente de la República, en este caso nuestra presidenta Michelle Bachelet. Yo creo que se ha creado un debate artificial, que no corresponde, porque al final la Constitución es clara. Ahora, no creo que la Coalición (de Gobierno) se fuese a romper porque la presidenta tomase una u otra opción. Por lo demás, se ha demostrado en estos días, que llevamos toda la semana en votaciones, que ninguno de los dos países ha conseguido el puesto en el Consejo. Entonces la decisión que ha tomado la presidenta era la más lógica. Si no había un acuerdo en América Latina en llegar a un candidato de consenso, al final ninguno tiene la plaza y creo que la decisión fue la mejor. Desde el punto de vista de los partidos fue un debate estéril y sobredimensionado.

-Quizá por esto no, pero se puede pensar que una vez alcanzada cierta situación de bienestar en Chile, algunas cuestiones ideológicas separarán cada vez más al Partido Socialista (PS) de la Democracia Cristiana (DC), como lo acaba de hacer el tema de la píldora del día siguiente...
-A mí me parece interesante señalar que ya van 20 años que la Concertación está unida. Nosotros nos formamos poco antes del plebiscito del 88 y siempre se dijo que esta coalición iba a durar solamente para derrotar la dictadura. Resulta que encabezamos un primer Gobierno, a mí me tocó encabezar un segundo Gobierno, después un tercero con Lagos y ahora un cuarto con la presidenta Bachelet. Siempre se ha dicho que la coalición se va a romper y resulta que ha dado cuatro Gobiernos a Chile. 20 años de Gobierno, cosa que nunca había pasado en Chile, y por eso Chile está estable y hay gobernabilidad. Ahora, ¿hay diversidad? Obvio, hay opiniones respecto a temas valóricos, a temas constitucionales... Pero la gracia de la Coalición es que ha sabido resolver esos conflictos. La oposición siempre ha dicho que se va a romper, pero ahí estamos. Evidentemente cuuando hay un país con mucha mayor estabilidad económica, cuando los conflictos sociales y los temas de desarrollo se van solucionando, los temas van cambiando. En el año 90 el tema era consolidar la democracia, consolidar las instituciones y reformar la Constitución. Hoy día son los temas medioambientales, tener la píldora. Los temas son de país desarrollado. Hemos cambiado el escenario con la capacidad de buscar los acuerdos y seguimos gobernando.

-Pero ¿podría aguantar la DC otra legislatura en la que la Concertación estuviese encabezada por el mando de un presidente socialista?
-Yo creo que al final esto no se hace por secretaría. Al final las elecciones se ganan en la calle y el candidato que gana es el que gana. Pretender que se haga por secretaría, un este año me toca a mí, este año le toca al otro, eso pasaba en el siglo XIX.

-¿Cree que la reforma del sistema electoral es una prioridad de la legislatura?
-Es una prioridad porque sucede que hay sectores que no pueden acceder al Parlamento y con el sistema actual es muy difícil hacer cambios. ¿Por qué? Porque es un sistema que está muy cerrado. Hoy en día es más importante que el partido me nomine en la lista que ser elegido por la votación popular y creo que esa es la gran trampa que tiene el sistema binominal. Y eso le hace mal a la democracia al final.

-A usted le tocó abordar todo el tema de la extradición de Pinochet cuando era presidente y, sin embargo, Chile se encuentra ahora con la situación inversa con Perú que reclama a Fujimori. ¿Qué cree que debería de hacerse?
-En el caso de Fujimori, como han sido todos los casos de extradición en Chile, es un proceso que lleva la Justicia. Perú tiene que presentar todas las alegaciones y, según han dicho los tribunales, el próximo mayo se va a decidir cuál es la solución. Pero este es un tema netamente radicado en el Poder Judicial, que no tiene nada que ver ni con el Ejecutivo ni con el Legislativo. Perú tendrá que demostrar que la extradición procede.

-¿Cómo ve el tema tan comentado del auge del populismo en América Latina?
-Yo creo que uno de los problemas más complejos que tenemos hoy día, más que el populismo es la irresponsabilidad de algunos jefes de Estado, que primero intervienen en las políticas de otros países en lugar de resolver sus problemas internos. Lógicamente eso crea dificultades en América Latina. Hay dirigentes que están trabajando en política con una mirada de los años sesenta, que no sirven, que conducen al trabajo. Llegan al Gobierno, ofrecen todo y son incapaces de resolver los problemas. Antes de salir de Santiago, me entregaron el informe del Foro de Competitividad Mundial y muchos de estos países que dan cátedra de lo que hacer o no hacer están en el lugar 80 u88 de competitividad y niveles de pobreza en su país del 50%-60%. Por lo menos en Chile hemos hecho bien nuestra tarea. Hemos ido avanzando, disminuyendo la pobreza, consolidando el proceso democrático y resolviendo los temas económicos más fuertes.

-Sin embargo, es ahora cuando sectores como el de los estudiantes presentan con más ímpetu sus reivindicaciones...
-Bueno, porque ven que hay oportunidades y posibilidades, producto de lo que hemos logrado en estos años. El país está bien porque tiene superávit fiscal. Hay muchos sectores: empleados públicos, profesores... que quieren tener mayores ingresos porque el país está bien y es producto precisamente de los éxitos que Chile ha tenido el país en los últimos años.

-Comparte entonces la opinión de Bachelet de que este no es el momento de una rebaja fiscal...
-Yo creo que los niveles tributarios en Chile son absolutamente normales. Tanto si se compara a nivel latinoamericano como internacional. Lo que pasa es que en Chile se pagan impuestos y en otros países se tienen tasas tributarias muy importantes, pero no se pagan.


 

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España