| Coincidiendo
con la visita esta semana de una numerosa comisión oficial
de más alto rango de EEUU, el presidente de Colombia, Álvaro
Uribe, expuso aprobar un impuesto sobre el patrimonio como nueva
medida para incrementar los recursos económicos del país
y combatir más eficazmente el conflicto interno.
Aunque a principio de semana el líder colombiano manifestaba
que la recaudación de esta tasa tendría como finalidad
la remodelación y mejor dotación de las Fuerzas
Armadas Nacionales, días más tarde matizaba que
parte de esta inyección económica también
iría a parar a reforzar las zonas selváticas que
hacen frontera con Ecuador y Venezuela.
Y es que Uribe acusó recientemente a los gobiernos de
estos dos países de cobijar en sus territorios a importantes
guerrilleros colombianos perseguidos por la justicia. Ante dichas
acusaciones el ejecutivo ecuatoriano desmintió tales informaciones,
y el Gobierno de Hugo Chávez no se ha pronunciado al respecto
hasta ahora.
Alrededor de 6.770 millones de euros espera recaudar el gabinete
uribista, que mantendrá esta medida durante cuatro años,
y que afectará a parte de la población, en concreto
a aquellas personas naturales y jurídicas que tengan una
renta superior a 170.000 euros.
Según fuentes del gobierno parte de este patrimonio se
destinará a política de defensa, pues está
previsto la compra de dos plataformas de inteligencia aérea
y de patrulleras costeras, y a la remodelación de submarinos
y fragatas.
El anuncio de esta nueva disposición se ha producido al
mismo tiempo que la visita de varios representantes estadounidenses
al país para concretar la segunda parte del Plan Colombia.
Alrededor de quince funcionarios, a la cabeza de los cuales se
encontraba el Subsecretario de Estado para Asuntos Políticos
N. Burns, se reunieron con las autoridades colombianas para acordar
las pautas de cómo debe desarrollarse esta nueva etapa
del proyecto Colombia.
Al final de las negociaciones EEUU decidió mantener su
ayuda de 470 millones de euros para el período 2007-2008,
además de impulsar el Tratado de Libre Comercio (TLC) que
están elaborando los dos países.
En Colombia existen varios actores en conflicto, y uno de ellos
son las guerrillas de ideología izquierdista que nacieron
hace 40 años en las zonas más rurales del país.
La menos numerosa, el Ejército de Liberación Nacional
(ELN), tiene abierto un proceso de paz con el gobierno que se
está desarrollando en La Habana. Con las otra, las Fuerzas
Armadas Revolucionarias Colombianas, el presidente del gobierno
decidió romper todo tipo de negociaciones en materia de
ayuda humanitaria tras el incidente ocurrido la semana pasada,
en la que resultaron heridas 23 personas.
El atentado, cuya autoría el gobierno adjudicó
a las FARC, motivó que el presidente cesase las conversaciones
sobre el intercambio de rehenes que hasta ahora mantenía
con la guerrilla, acto q desató una numerosa manifestación
por parte de familiares de víctimas y secuestrados. |