| La
Reserva Federal mantuvo esta semana los tipos de interés
y el mensaje del “enfriamiento” del mercado inmobiliario
de EEUU, aunque algunos analistas lo catalogan como algo más
que un enfriamiento. El propio Bernanke prevé que reste
un punto porcentual al crecimiento del PIB estadounidense.
En intervenciones anteriores, distintos representantes de la
Reserva Federal confiaron en aprovechar la “corrección”
del mercado inmobiliario para lograr un crecimiento económico
más saludable. En esa línea incidió ayer
la Fed. Después de la reunión en la que decidió
mantener los tipos al 5,25%, en su comunicado reflejaron la tendencia
a la contención en las presiones inflacionistas, así
como la constatación de que “el crecimiento económico
se ha ralentizado en el curso del año, en parte como reflejo
de un enfriamiento del mercado inmobiliario”.
Caída de los precios inmobiliarios. Pocas horas antes
del término de la reunión de ayer de la Fed, este
sector aportó una referencia especialmente llamativa. La
venta de viviendas de segunda mano en EEUU cayó a mínimos
en los tres últimos años y el precio medio registró
un descenso interanual inédito. Pero más significativo
aún ha sido el dato conocido hoy. Las ventas de nuevas
viviendas aumentaron, de forma inesperada, un 5,3% en septiembre,
pero en estas ventas, el precio medio bajó un contundente
9,7% interanual, lo que supone la mayor caída de las registradas
desde 1970.
Mañana el avance del PIB del tercer trimestre aportarán
más claves para evaluar la evolución de la primera
economía mundial. La Fed insistió ayer en la previsión
de un crecimiento “moderado”. Los analistas estiman
que en el tercer trimestre el ritmo de mejora del PIB se suavizó
al 2%, por debajo del 2,6% del segundo trimestre, y más
aún del 5,6% contabilizado en los tres primeros meses del
año. Tras la reunión de la Fed, el dólar
y la rentabilidad de los bonos estadounidenses compartieron amplios
descensos.
Discrepancias. Ben Bernanke continúa
sin lograr la unanimidad en el seno de la Reserva Federal. Las
discrepancias volvieron a personalizarse ayer en la figura de
Jeffrey Lacker, presidente de la Fed de Richmond, quien por tercera
ocasión consecutiva votó en contra de la decisión
de mantener los tipos, al abogar por un nuvo incremento.
Los analistas destacan en este sentido matices diferenciados
en los mensajes de los distintos representantes de la Fed. Media
docena de ellos, en distintas intervenciones en el presente mes,
han despertado en el mercado la posibilidad de que aún
se adopte alguna subida adicional en los tipos.
Sin embargo, en el comunicado emitido ayer tras su reunión,
la Reserva Federal omitió por primera vez desde el verano
del pasado ejercicio los calificativos de “altos”
o “elevados” al mencionar los precios energéticos. |