| Las
organizaciones juveniles de los partidos españoles están
poniendo a sus ‘mayores’ en dificultades ya que algunas
de las iniciativas de estos ‘cachorros’ han provocando
polémica e incluso, como en el caso de la de los socialistas,
dimisiones.
La última de estas controversias tuvo lugar en los inicios
de la campaña electoral catalana de cara a los comicios
del 1 de noviembre y fue protagonizada por Joves d´Esquerra
Verda, organización juvenil de Iniciativa per Catalunya.
Los alevines de ICV organizaron una campaña bajo el lema
(Folla´t a la dreta o sea Fóllate a la derecha),
repartían además preservativos, que tuvieron que
retirar por orden del partido. La dirección de ICV-JEV
decidió cesar la iniciativa rápidamente por considerar
que se trataba de una expresión “desafortunada”
y pidió disculpas a todas las personas que se hubieran
podido sentir ofendidas por la iniciativa.
Sin embargo, la controversia que tuvo repercusiones mayores fue
la que tuvo lugar en Martorell, donde las Juventudes Socialistas
de la localidad organizaron un acto de protesta contra la llegada
del secretario general del PP, Angel Acebes, a Cataluña,
y que terminó con increpaciones al propio Acebes, a Josep
Piqué, lanzamiento de botellas y otros objetos, y los dirigentes
populares esperando a que la Guardia Civil les escoltase para
poder salir del lugar del acto.
Las Juventudes Socialistas se desmarcaron de la convocatoria
de este acto mediante un comunicado, y se culpó de los
incidentes a “otras personas” que se sumaron al acto
de protesta, que nada tenían que ver con los alevines socialistas,
según fuentes del PSC. Sea como fuere, lo cierto es que
al día siguiente, y en el lapso de apenas un par de horas,
el responsable de las Juventudes de Martorell, Jordi López
Forn, fue expulsado del partido, a instancias del propio candidato
socialista a la Generalitat, José Montilla.
Nuevas Generaciones del PP tampoco ha estado al margen de la
polémica por sus campañas contra el PSOE. Hay que
recordar que en febrero de este año el PSOE exigió
al PP explicaciones por una que estaba incluida en la página
web de Nuevas Generaciones de León, en la que aparecían
las fotografías de 57 diputados, senadores y procuradores
socialistas de las Cortes de Castilla y León con el lema
“traidor” en la frente por considerar que cedieron
ante el chantaje de los nacionalistas catalanes” por apoyar
la “injusticia” cometida con el archivo de Salamanca.
Entre los parlamentarios acusados de traición figuraba
el entonces ministro del Interior, y actualmente titular de Defensa,
José Antonio Alonso, diputado por León, o el ministro
de Trabajo Jesús Caldera, diputado por Salamanca.
Por las mismas fechas, las NNGG de Castilla y León también
ocasionaron otro disgusto a la dirección del partido con
el cartel con el que pretendían apoyar la marcha de la
AVT del pasado febrero contra la negociación del Gobierno
con ETA. El cartel mostraba una pistola, y en letras ensangrentadas
se leía “¿Hablamos? Con asesinos no, gracias”,
y que iba acompañado de un folleto en el que se acusaba
al presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero,
de “rendirse a los pies de los asesinos de ETA”. La
violencia del cartel y del folleto hizo que desde Génova
se paralizase su distribución, por considerarlo excesivo.
Las técnicas de búsqueda de afiliados de los jóvenes
populares, también dieron mucho que hablar. Para este menester,
NNGG de Madrid creó una campaña con carteles en
los que, entre otras cosas, se veía una chica, a la que
un hombre tenía sujeta por detrás y le cubría
los ojos con un brazo en el que sostenía una rosa roja,
bajo el slogan “abre los ojos”, junto a la foto de
la misma pareja abrazados. Esta foto, causó la indignación
del PSOE madrileño, para quien la postura de la mujer recordaba
a la de las mujeres maltratadas.
Tampoco ERC tiene en su seno jóvenes calmados. Cinco miembros
de las Juventudes de ERC se encadenaron hace un año en
la puerta de las sede de la COPE en Madrid para pedir el cierre
de la emisora, vestidos con monos amarillos y portando una pancarta
en la que se leía “Aturem la cadena de l’odi”
(paremos la cadena del odio).
Los cinco miembros de las juventudes de ERC permanecieron en
su puesto hasta que se desencadenaron de las ventanas a instancias
de la Policía. Sin embargo, en esta ocasión no causaron
tan mal trago a sus “mayores”, ya que estuvieron con
ellos los diputados republicanos Joan Puig -conocido por haberse
metido en la piscina de Pedro J. con el acta de diputado entre
los dientes-y Joan Tardá.
La “sinceridad sin complejos” de las juventudes de
ERC llegó incluso a provocar un cisma en el seno del partido
a raíz de la polémica reforma del Estatut. Después
de que el partido votara en contra del texto en el Congreso de
los Diputados y de que anunciara que la campaña del referéndum
para ratificar la reforma se enfocaría a pedir “preferentemente
el voto nulo”, las bases y las juventudes de la formación
republicana comenzaron a presionar para que el partido reclamara
el voto negativo por considerar que era demasiado descafeinado.
La dirección del partido se resistía a hacerlo
para evitar hacer pinza con el PP, que también reclamaba
el ‘no’ aunque por razones opuestas. La presión
llegó a tal punto que incluso hizo tambalear el liderazgo
de Josep Lluís Carod-Rovira, a quien pusieron en cuestión.
Una semana después de haber acordado pedir el voto nulo,
la dirección de ERC rectificaba y aprobaba en el Consell
Nacional hacer campaña en contra de un Estatut presentado
a los catalanes y defendido por el Gobierno al que pertenecía
Esquerra. Esta decisión desembocó directamente en
la expulsión de los republicanos del tripartito catalán
y la posterior convocatoria anticipada de elecciones. |