| La
anunciada estrategia de diversificación de reservas en
los bancos centrales vuelve al primer plano con la decisión
de Rusia de incorporar el yen a sus reservas, y coincide con el
posible techo en los tipos de interés en EEUU, y con el
potencial alcista de la moneda japonesa.
El dólar truncó su senda alcista en la semana pasada,
que se saldó con el mayor saldo negativo frente al euro
desde el pasado mes de julio. El billete verde vivirá además
una semana especialmente intensa, con la reunión de la
Fed y el avance del PIB del tercer trimestre como referencias
cruciales.
Los analistas descartan que la Reserva Federal retome las subidas
de los tipos, y prevén que las cifras de PIB confirmen
la ralentización de la primera economía mundial.
Con este escenario de fondo, vuelven al mercado las incertidumbres
sobre la diversificación de las reservas de los bancos
centrales. El de Rusia confirmó días atrás
que estaba incorporando el yen a sus reservas, las terceras mayores
del mundo. En Europa, bancos centrales como el de Suecia han admitido
en los últimos meses que han aumentado la presencia del
euro en sus reservas, hasta alcanzar el 50%.
Las mayores presiones para el dólar proceden sin embargo
de economías emergentes como las asiáticas, en especial
China, y las del Golfo Pérsico. Sus bancos centrales han
dejado abierta la posibilidad de adoptar una mayor diversificación
de sus reservas. El dólar no figura precisamente como la
divisa más favorecida en las previsiones del conjunto de
los analistas.
Desde Inversis señalan que “debería de tender
a depreciarse a medio plazo”, y lo llegan a considerar como
“fuente de riesgo para carteras”. Desde Morgan Stanley
señalan que “el yen se acerca a un suelo”,
que “su valor de equilibrio podría ser un 20% más
fuerte de lo que recoge el cambio al contado” y que “como
índice podría estar todavía más infravalorado”
que el yuan chino. En la encuesta a los gestores españoles
de fondos de inversión realizada por Lipper, el 92,86%
de los encuestados consideraba que por fundamentales el yen estaba
“infravalorado”. En relación a la cotización
actual del dólar, este porcentaje descendía al 28,57%. |