| Las
empresas, a través de las Cámaras de Comercio, han
alertado hoy sobre el peligro para el crecimiento económico
que supone la lentitud de la Justicia y la complejidad del marco
normativo. Un debate que durante dos días ha implicado
esta semana en Madrid a gestores corporativos magistrados y jueces.
El Príncipe de Asturias
ha sido el encargado de inaugurar las primeras jornadas del ‘Foro
Justicia-Empresa’ que se celebran en Madrid, entre hoy y
mañana, organizadas por el Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ), el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y la
Fundación BBVA.
En su intervención, Don
Felipe ha calificado el funcionamiento de la Justicia como factor
decisivo para la “creación de riqueza” y la
competitividad de los países, un binomio ha sido destacado
también por todos los asistentes al acto: el presidente
del Tribunal Supremo y del CGPJ, Francisco Jóse Hernando;
el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, el
presidente de las Cámaras, Javier Gómez Navarro;
el del BBVA, Francisco González, y la presidenta de la
Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
A pesar de que el ministro hizo
un repaso de las medidas emprendidas por el Ejecutivo para mejorar
la eficacia de la Justicia y de que el presidente del Poder Judicial
informó que se ha aumentado la formación en derecho
económico y mercantil de jueces y magistrados, los representantes
de las Cámaras pusieron de manifiesto que aún queda
mucho por hacer para que los engranajes de la relación
justicia-empresas funcionen a la perfección en España.
Según Gómez Navarro
“desde el terreno empresarial se sigue percibiendo un cierto
desajuste entre las demandas de las empresas, las condiciones
que imponen los mercados y la escasez de medios que afectan a
la Justicia”, una situación que repercute en “la
necesaria celeridad en la resolución de determinados procesos
judiciales, propios de las relaciones comerciales”. Por
lo que insta a “encontrar fórmulas prácticas
que agilicen la Administración de Justicia”.
Por su parte, el presidente de
la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, alertó
de la barrera infranqueable para los empresarios que supone el
exceso de regulación y la pérdida que puede suponer
para la competitividad un entramado regulatorio complejo. Aunque,
en su opinión, lo que más afecta a la seguridad
jurídica de las compañías en nuestro país
no es la calidad de las resoluciones, que considera alta, por
la mayor especialización de los jueces, sino “la
demora de las mismas”. Por ello, pidió más
medios materiales y expresó su preocupación por
que los juzgados de lo mercantil se queden pronto desbordados
por la cantidad de casos que deben resolver.
El presidente del Tribunal de la
Competencia, Luis Berenguer, defendió el papel que la competencia
de cara a que las compañías aumenten su competitividad
y explicó que no debe entenderse como un límite
a la libertad de empresa ni una forma de intervencionismo. Además,
Berenguer insistió hoy en que el proyecto de Ley de Defensa
de la Competencia, actualmente en tramitación parlamentaria,
“acortará los procedimientos y reforzará la
independencia”de esta institución con respecto al
Gobierno.
La presidenta de la Comunidad de
Madrid presentó el primer coloquio con una intervención
para subrayar que “la seguridad de que las reglas de juego
no van a cambiar a mitad de la partida es la que permite el desarrollo
económico de un país” y que lleguen las inversiones.
Dijo que a mayor inestabilidad política y jurídica
mayores son los riesgos para la inversión, y puso como
ejemplo los casos de Venezuela y Bolivia. |