| La Segunda vuelta de las elecciones brasileñas sí ha respondido a las encuestas y Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores ha resultado vencedor con algo más del 60% de los votos. El que será, de nuevo, presidente brasileño ha prometido seguir gobernando para todos, pero especialmente para los más necesitados. Así mismo, también ha incidido en que ya no le valen las comparaciones con presidentes anteriores, y que, ahora, espera mejorar los resultados alcanzados por su propio Gobierno.
El candidato opositor, Gerardo Alckmin, del Partido Socialdemócrata brasileño (PSDB) no ha sido capaz de superar su techo de la primera vuelta, en la que logró un 41,64% de los votos, y se ha quedado en esta ocasión en el 39%. Pese a que ha mantenido su base electoral en las zonas más prósperas de Brasil, como el estado de Sao Paulo en que fue gobernador, las afirmaciones de Lula en el sentido de que Alckmin pensaba retomar una política económica neoliberal han pesado más sobre el candidato del PSDB que la campaña negativa que este intentó proyectar sobre Lula. Una tendencia que ya aventuraban los últimos sondeos. |