a
 
Año IX - Madrid, viernes 26 de octubre de 2007
 
Reportaje
 

El científico llevó a cabo trabajos originales en todas las ramas de las matemáticas tales como la teoría de números, los logaritmos...

Euler en su tricentenario
Alberto Miguel Arruti

Se cumplen ahora 300 años del nacimiento de uno de los matemáticos más geniales que ha conocido la Humanidad. Leonhard Euler nació cerca de Basilea (Suiza). Estudió en la Universidad de esta ciudad, teniendo como profesor nada menos que a Johann Bernoulli. En 1725, Daniel Bernoulli, hijo de Johann, llegó a Rusia para ocupar una plaza de matemáticas en la nueva Academia de San Petersburgo y, al año siguiente, Euler recibió la invitación para acompañarle. Allí ejerció una intensa vida intelectual. Se dedicó a la investigación matemática, al tiempo que actuaba como asesor científico del Gobierno. Así preparaba mapas, asesoraba a la Armada rusa y probaba diseños de bombas contra incendios. Su fama aumentó cuando consiguió resolver el llamado "problema de Basilea", que no pudieron resolver los matemáticos durante la mayor parte del siglo anterior.

Más tarde abandonó Rusia y se trasladó a Alemania, llegando a ser miembro de la Academia de Berlín. Aquí vivió un cuarto de siglo y escribió un libro con un título sugestivo, "Cartas de Euler dirigidas a una princesa alemana sobre diferentes temas de filosofía natural". La princesa era Anhalt Dessau. Este libro se convirtió en un éxito internacional. Encontrándose incómodo en Berlín, volvió a Rusia donde murió, siendo enterrado en San Petersburgo.

Euler llevó a cabo trabajos originales en todas las ramas de las matemáticas tales como la teoría de números, los logaritmos, la variable compleja, el álgebra, la geometría y la combinatoria. Resulta muy difícil abarcar la obra total de Euler. La publicación de sus obras completas comenzó en 1911 y ha ocupado el resto del siglo XX. Hasta el momento han aparecido, más o menos, seis docenas de volúmenes. Publicar todo esto no ha sido nada sencillo, teniendo además en cuenta la devastación producida por las dos guerras mundiales. Cuando murió Euler habían aparecido impresos 560 documentos, pero la Academia de San Petersburgo continuó publicando artículos póstumos durante décadas. Un censo de 1843 contabilizaba 756 documentos. Después fueron descubiertos otros 61 manuscritos desconocidos. Un volumen cualquiera de las Opera Omnia tiene de 400 a 500 páginas y algunos tienen más de 700. La colección entera comprende unas 25.000 páginas.

Su biógrafo, William Dunham, ha escrito que Euler "fue un inventor, un explorador y un artista". Con un entusiasmo que aún resuena pasados más de dos siglos, se aventuró en zonas desconocidas; no del mundo físico, sino del mundo interior donde como Bertrand Russell dijo una vez : "el pensamiento puro puede vivir como en su propia casa". Como ocurrió con los grandes exploradores, de vez en cuando tomó el camino equivocado y se olvidó de alguna referencia importante. Sin embargo, como el antiguo arpista de Galileo, Euler se merece nuestra total admiración. Trabajando en la semioscuridad y sólo con el poder de su inigualable imaginación, llegó hasta la frontera de las matemáticas y aún más allá".

Se puede afirmar que, con posterioridad, Gauss completó la obra de Euler. Y el enciclopedista d'Alembert declinó el ofrecimiento que le hizo Federico II de Prusia para que asumiera la presidencia de la Academia de Berlín cuando Euler era todavía miembro de la misma, diciendo al emperador, que ni él ni ningún otro matemático podían estar por encima de Euler. Los elogios hechos a la figura de Euler son muchísimos. Nada menos que Martín Gardner ha escrito que "Euler demostró con genialidad sus resultados más importantes", dando lugar a que matemáticos posteriores se aupasen sobre sus hombros.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España