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Según ha afirmado Carlos Malamud, analista político experto en Latinoamérica a Americaeconomica.com, la situación social en Bolivia es complicada, pero no existe un desbordamiento de la población que se moviliza. Además, tras asegurar que las protestas en Bolivia son evidentes, Malamud ha afirmado que las movilizaciones son un reflejo del descontento ciudadano con el poder, y que intentan meter presión al Gobierno de Evo Morales sobre el conflicto por la capitalidad del país y la rebaja en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
Lo cierto es que se están produciendo numerosas protestas que protagonizan ciudadanos de a pie, estudiantes y trabajadores que están en la calle por diversos motivos. Los universitarios de las ciudades de Santa Cruz, Chuquisaca y Trinidad han salido esta semana a la calle para protestar por la rebaja del
Impuesto Directo a los Hidrocarburos
(IDH), que supondrá menos recaudación para el Estado y que las universidades disminuyan su cantidad de financiación, ya que tendrán que compartir el dinero con los jubilados.
Los primeros en movilizarse fueron los universitarios cruceños, quienes comenzaron una huelga de hambre. El rector de la universidad de esa ciudad, Alfredo Jaldín, aseguró que no se oponen al pago de un bono a las personas de la tercera edad, pero que no consentirán que se pague con dinero que corresponde a las universidades.
Al día siguiente, los estudiantes del resto de los centros de estudios superiores, como los de Chuquisaca o Trinidad, salieron a la calle y protestaron con huelgas de hambre y movilizaciones callejeras similares a las de Santa Cruz.
Un día antes de la movilización estudiantil santacruceña, fuentes diplomáticas europeas aseguraron a este diario que las protestas ciudadanas se habían calmado en todo el país, y que sólo existió ese tipo de movilizaciones en Santa Cruz por la invasión del Aeropuerto de Viru Viru. La fuente diplomática europea se refería al conflicto que se vivió la semana pasada en Santa Cruz, cuando el ejército boliviano tomó el aeropuerto e impidió el acceso a las terminales.
El Ejecutivo de Evo Morales justificó esta acción militar alegando que tres funcionarios de la Administración Autónoma de Servicios Auxiliares y Navegación Aérea de Santa Cruz (Aasana) fueron encontrados portando armas. La invasión del aeropuerto no gustó a la población santacruceña, que respondió con la toma de las calles y quemó los pastizales aledaños al aeropuerto.
Otros incidentes que fotografían la situación boliviana actual son los altercados que se registraron también la semana pasada en la región de El Alto, donde asociaciones vecinales y de estudiantes decidieron echarse a la calle y quemar bares, cantinas, prostíbulos y todo local donde se sirviera alcohol, alegando tantas razones como sitios quemados, desde que son focos de perversión para la juventud hasta que estos negocios muestran muy poco interés por las inquietudes de los adolescentes.
Y no se pueden olvidar las amenazas que la Asociación de Chóferes de Bolivia realiza constantemente al Gobierno. Los transportistas han demostrado más de una vez el poder que tienen sus medidas de presión, como paros durante días y cortes de calles y carreteras de todo el país, que lo colapsan por completo.
Desde el Gobierno boliviano se intenta transmitir un mensaje de calma, que la inestabilidad social, como tal, no existe y que los pequeños altercados están controlados y que lo que no se encuentra bajo control son los hechos aislados y de carácter doméstico.
La crispación. Además de todos estos acontecimientos, el portavoz de Evo Morales, Alex Contreras, complica aún más las relaciones del Gobierno con las regiones autonómicas, al realizar unas declaraciones desafortunadas, al decir textualmente que le causaban risa los anuncios efectuados por los prefectos (gobernadores) de estas regiones, que aseguraban que la presencia de militares venezolanos en el país empezaba a ser peligrosa porque habían detectado que estos enviados de Caracas influían en asuntos internos.
Los sectores más radicales del nacionalismo santacruceño han ido aún más lejos y han llegado a señalar que fueron miembros de las fuerzas armadas venezolanas quienes dirigieron la estrategia de desalojo en la operación del aeropuerto cruceño de Viru Viru. |