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Fernando Martín, presidente del G-14 Inmobiliarias
por la Excelencia, grupo que reúne a las mayores inmobiliarias
cotizadas en la Bolsa española, auguró una "vertiginosa"
subida del precio de la vivienda en el plazo de dos años,
si para entonces no se agilizan las tramitaciones de los planeamientos
urbanísticos para sacar suelo finalista.
Durante la presentación de una jornada sobre el sector
inmobiliario organizada por la Asociación para el Progreso
de la Dirección (APD), el también presidente del
grupo Martinsa-Fadesa aseguró que el precio de la vivienda
nueva no va a bajar y que los tipos de interés no van a
subir, en contra de los mensajes de los últimos informes
sobre el sector inmobiliario. Al respecto, la también asistente
ministra de vivienda, Carme Chacón, y encargada de clausurar
el acto explicó que la ley evitará que el suelo
se sobrevalore artificialmente y subrayó su aportación
a la reserva de terrenos para vivienda protegida.
Siguiendo la política con la que nació el G-14 de
defender la imagen del sector, Martín quiso aprovechar
para aclarar la información "no contrastada"
y las "sombras innecesarias" que se están lanzando
a la sociedad sobre un "sector básico en la creación
de empleo y riqueza en la economía".
Al respecto, el presidente del G-14 auguró que pese a la
desaceleración actual la demanda de viviendas no bajará
de entre las 450.000 y 500.000 al año.
Martín ha avanzado que "hay en el horizonte una serie
de operaciones corporativas que cambiarán el mapa sectorial
y proporcionarán oportunidades de crecimiento". Sin
embargo, no contestó a las preguntas de los periodistas
ansiosos de quienes se podrían tratar.
Ánimo para comprar. Finalmente, las principales
inmobiliarias españolas ante un auditorio repleto con 400
personas solicitaron a los potenciales compradores de vivienda
que "pierdan el miedo a comprar un piso" en la actual
coyuntura, al tiempo que pidieron al sector bancario que mantenga
el apoyo y la financiación al sector. El presidente de
la Asociación de Promotores de Madrid (Asprima) y presidente
de Reyal Urbis, Rafael Santamaría, explicó que los
actuales tipos de interés tienen escasa relevancia en caso
de la compra de un piso nuevo. Según aseguró, cuando
el comprador obtenga las llaves de la vivienda, en un plazo de
uno o dos años, los tipos habrán descendido respecto
a la actualidad.
Ante ello, en la intervención del director general de Caja
Madrid, se pudo entrever que su entidad bancaria no restringirá
los créditos bancarios a las promotoras inmobiliarias,
tal y como solicitó ayer a las entidades el presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Buena
prueba de ello ha sido que en la intervención de la ministra
ha señalado que los bancos no deberían restringir
el crédito a las inmobiliarias que afrontan su actividad
con un "nivel razonable de riesgo", lo que, a su juicio,
ocurre con la mayoría de las empresas del sector. Además
Chacón distinguió a las empresas que "trabajan
con responsabilidad y arriesgan con cabeza" de las meramente
especulativas, que son, dijo, las que están pasando mayores
dificultades. "Quien lo jugó todo a la carta de la
especulación, de una situación irreal de expansión
exagerada, ahora lo paga con dificultades, incluso con quiebras",
afirmó la ministra.
El G-14 preocupado por el conflicto social. Además,
desde el G-14 se quiso llamar la atención sobre el impacto
que la reducción de la construcción tendrá
en el empleo. "Por cada vivienda no iniciada, el paro aumenta
en de 2 a 2,4 personas", indicó Martín, quien
agregó que esta afecta "de forma brutal" a la
estabilidad social, pues los primeros que lo sufrirán serán
los inmigrantes, lo que desencadenaría "conflicto
social".
Un ajuste en vez de una crisis. Todos coincidieron en
asegurar que la situación actual del sector no corresponde
con una crisis, sino con un ajuste gradual del sector. "Lo
que nos preocupa es una crisis que se cree a partir una eventual
y supuesta crisis", apuntó Mariano Miguel, vicepresidente
de Inmobiliaria Colonial. "Sólo estamos ajustando
la oferta a la demanda existente y hay un poco menos de alegría"
apuntó Rafael Pozo, consejero delegado de Vallehermoso.
De igual forma, garantizaron la solvencia, profesionalidad y capacidad
del sector para hacer frente a la situación actual. "Tenemos
una capacidad de reacción e innovación importante",
garantizó el ejecutivo de Colonial. "El mayor reto
del sector actualmente es recuperar la credibilidad perdida y
elevar la confianza en el mismo para que no se resienta demasiado",
indicó el consejero delegado de Vallehermoso.
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