|
La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) ha rebajado los rating asignados a Caja Madrid, como consecuencia de “la aceleración del deterioro de la calidad de sus activos”, según el analista de la firma Jesús Martínez en un comunicado. De esta forma, la calificación crediticia de la entidad que preside Miguel Blesa baja de ‘AA-’ (calidad superior) a ‘A+’ (calidad buena) en el largo plazo, mientras que en el corto plazo se reduce de ‘A-1+’ (calidad extrema) a ‘A-1’ (calidad superior).
S&P, tradicionalmente, ha sido generosa en las calificaciones relativas a la Comunidad de Madrid, que preside Esperanza Aguirre, quien nunca ha mostrado simpatía por Miguel Blesa, presidente de la entidad. De hecho, desde hace tiempo intenta buscarle sustituto. Sin embargo, Blesa cuenta con el apoyo de sindicatos con representación en el consejo de la caja, como CCOO, que podría dar la traste con los planes de Aguirre si se unen a él el resto de sindicatos.
El anuncio de una segunda candidatura para liderar CCOO en el próximo congreso ha dado ‘alas’ a Miguel Blesa ante los continuos ataques de Esperanza Aguirre. El miedo a que la presidenta autonómica limpie toda la cúpula ha provocado que los sindicalistas dejen de lado su defensa por los trabajadores y busquen mantener el puesto con la defensa del calendario de elecciones planteado por Blesa.
Ley de Cajas. Los representantes sindicales en la cúpula de Caja Madrid han decidido dar su apoyo al actual presidente en su lucha contra los deseos de la líder autonómica Esperanza Aguirre de hacerse con el poder de la entidad. El voto a favor de los de Comisiones no se puede explicar por motivos tradicionalmente sindicalistas como que la actual dirección proteja mejor los ahorros de los clientes, sino que los motivos del ‘no’ a Esperanza Aguirre se centran en la limpia que llevará a cabo y la proximidad del cónclave sindical. Los de CCOO abogan, igual que Blesa, por seguir con los plazos de las elecciones en la caja y no retrasarlas como quiere Aguirre, cuyo objetivo es reformar la Ley de Cajas antes de dichos comicios. La modificación de la Ley de Cajas tendría como objetivo incrementar su poder en la entidad.
La preocupación de los sindicalistas por sus puestos de trabajo la ha puesto de relevancia, en declaraciones a este diario el portavoz de CCOO en la caja de ahorros, Paco Naranjo. Naranjo ha afirmado que si la presidenta se hace con el control de la entidad “acabará con todos los representantes en la dirección y colocará a gente de la Comunidad de Madrid”. Ante esta posible limpia, los sindicalistas han decidido defender a capa y espada al actual presidente de la caja de ahorros.
El PSM. Sin embargo, Blesa también tendrá que enfrentarse al PSOE, ya que los socialistas madrileños quieren cambiar a sus consejeros de Caja Madrid y podría apoyar a Aguirre en su intento de echar a Blesa a cambio de que ésta acuerde con ellos la salida de sus represdentantes. El líder del PSM, Tomás Gómez, ha insistido en los últimos días en la necesidad de una “renovación de cargos” en Caja Madrid. Como ya anunció El Boletín, los representantes del PSM en la cúpula de la caja de ahorros, muchos afines a Rafael Simancas, han puesto en evidencia el nulo poder que Gómez tiene sobre ellos a la hora de decidir sobre el futuro de las entidad o del presidente de la misma. Para paliar las continuas salidas de tono, en las pasadas semanas el líder socialista le ofreció un pacto a Esperanza Aguirre para dar salida al actual presidente de la caja, Miguel Blesa, quien no cuenta con la simpatía de la presidenta de la Comunidad.
La lucha de Gómez con sus consejeros críticos en Caja Madrid no es la única batalla que hay en el seno de la caja de ahorros de la capital. El enfrentamiento interno del PP sobre las cuestiones relacionadas con la entidad sigue viva. Una buena muestra ha sido la última reunión del consejo de administración, donde el voto de los consejeros populares diferían entre sí.
Movimientos en otras cajas. Las seis cajas de ahorros de Castilla y León se integrarán en una “sociedad contractual”, un modelo que se pondrá en marcha por primera vez en España. El objetivo es mantener la identidad de las seis cajas y al mismo tiempo resolver los problemas de solvencia derivados de la crisis financiera internacional. El modelo es una alternativa a la fusión y podría ser imitado en otras comunidades con problemas. La Junta de Castilla y León, el PSOE, los sindicatos y la patronal de esta Comunidad acordaron en Valladolid promover conjuntamente la puesta en marcha de este modelo, cuya marca comercial será "Grupo Cajas Castilla y León". Una vez cerrado el acuerdo entre todas las partes, serán los consejos de administración y las asambleas generales de cada caja los que den el visto bueno definitivo.
Las cajas de Bilbao y Guipúzcoa, más cerca de la fusión. Los consejos de administración de BBK y Kutxa han aprobado el proyecto de fusión de ambas, según han notificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En el comunicado se especifica que la fusión se llevará a cabo mediante la extinción de ambas entidades y la creación de una nueva entidad que se llamará Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Euskadi.
Esta entidad asumirá sin liquidación y a título universal la totalidad de los derechos, expectativas, obligaciones, responsabilidades y cargas de ambas entidades. No se prevén ajustes de plantilla. La fusión requiere ahora las autorizaciones administrativas pertinentes y el visto bueno de las asambleas extraordinarias de las cajas que se convocarán a finales de noviembre. Allí el acuerdo será más difícil al requerir, en el caso de Kutxa, el apoyo del sindicato abertzale LAB.
|