| La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se reunirá la próxima semana con su homólogo argentino Néstor Kirchner para negociar un acuerdo en el sector energético, probablemente uno de los más conflictivos entre ambas partes. El Gobierno argentino subió el precio de sus ventas de gas a su país vecino, a raíz de un aumento de la demanda interna.
En su segundo viaje oficial a Argentina desde que asumió el poder en marzo, Bachelet buscará poner fin a lo que es una de las mayores divergencias con el país austral desde 1990. De hecho, la mandataria chilena expresó a Kirchner en una carta su decepción ante el encarecimiento de los precios de la energía por encima de lo que el Gobierno chileno había previsto.
El ministro portavoz de Chile, Ricardo Lagos Webber, confirmó a la prensa internacional, que en la reunión se abordará sobre todo el tema energético “para recomponer las relaciones entre dos países que comparten más de 4.000 kilómetros de frontera”.
Empresas españolas . De este encuentro, estarán muy pendientes las españolas Repsol YPF y Endesa. Ambas empresas se han visto envueltas en los últimos meses en los enfrentamientos abiertos entre los distintos países de la región. La mayor crisis se vivió tras la decisión de Bolivia de impedir a Argentina que exportara parte del gas procedente del país andino a Chile. Los gobiernos bolivianos han tratado siempre de evitar que Chile accediera a estas fuentes de energía dada la disputa mantenida entre ambos estados desde la guerra del siglo XIX que dejó a Bolivia sin salida al Océano Pacífico.
Esta situación ha afectado directamente a Repsol YPF y Enersis, filial de Endesa. La compañía que preside Antonio Brufau es el primer operador de Argentina en los sectores del petróleo y el gas natural. Un escenario que le mantenía también entre los primeros exportadores.
Al mismo tiempo, el posible recorte de las importaciones de gas desde Argentina ha amenazado en diversos momentos a la producción de energía eléctrica de las centrales de gas de ciclo combinado que Endesa tiene en Chile. Dicha situación, según algunos expertos, ha llevado a la eléctrica española a impulsar otro tipo de plantas, como las centrales hidráulicas.
Nucleares. El encuentro entre Bachelet y Kirchner puede contribuir a esa pacificación. De momento, ambos países, con el objetivo de reducir la dependencia energética de terceros países, han reabierto sus planes en el área nuclear. Por ahora la mayor ventaja es la que tiene Argentina. El Gobierno quiere concluir las obras de la planta de Atucha II, detenidas en 1994. El proyecto requeriría unas inversiones de 900 millones de dólares y aportarían al país austral una potencia instalada de 1.600 megavatios (MW).
En Chile, aunque Bachelet ha asegurado que no se instalarán plantas nucleares durante su mandato, Ricardo Lagos Weber precisó que el país va a llevar a cabo estudios sobre las plantas nucleares, para averiguar si el país está capacitado para gestionar dicha fuente de energía.
Otros temas. Durante la visita, y aparte de la energía, Bachelet y Kirchner hablarán sobre el proceso de licitación para la construcción del Ferrocarril Trasandino, un proyecto que unirá a ambos países a través de la Cordillera de los Andes.
Además, ambos mandatarios intentarán en el encuentro aclarar las últimas diferencias surgidas a raíz de una definición limítrofe sobre la zona austral de Campos de Hielo Sur. |