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Joaquín Almunia, comisario de Asuntos
Económicos y Monetarios de la Unión Europea (UE), ha hablado esta semana en Madrid ante
un selecto público de políticos, financieros y empresarios. Empezó
su presentación sobre el futuro económico exponiendo escuetamente
lo que pensaba de la evolución de las constantes vitales europeas, la cuales,
en su opinión, "durante el 2006 habrían ido bien". Pero en 2007
se ven riesgos en el horizonte.
El Foro de
la Nueva Economía –organizado por Nueva Economía Fórum
con la colaboración de The Wall Street Journal y el patrocinio de OHL-
fue inaugurado ayer por Joaquín Almunia en el Hotel Ritz de Madrid. A la
presentación del nuevo curso del Fórum asistieron varios políticos,
empresarios, diplomáticos y periodistas. Además de la ministra de
Agricultura, Elena Espinosa, la presencia de Juan Miguel Villar Mir tampoco pasó
desapercibida, debido a que fue él, como dueño de OHL, el que presentó
al invitado.
El discurso de Almunia comenzó con el análisis de la actualidad económica
europea en general, y la española en particular. Al parecer, según
informó el comisario, durante el 2006 este sector “ha ido bien”,
pero 2007 traerá las consecuencias de las subidas del petróleo
y algunos cambios en otras economías, como la estadounidense.
El político aseguró que la economía europea atraviesa una
época de “vientos favorables”. “El crecimiento ha sido
mayor del que estimamos en un principio, éste ha registrado un 2,7% en
Europa y en concreto un 2,5% en la zona euro. Por lo tanto estos datos son los
mejores desde el año 2000”. La inflación, por su parte, no
superará el 2,3% en la zona euro, según Almunia. En cuanto a España,
las estadísticas que expuso el comisario son alentadoras, pues el crecimiento
económico ha crecido en un 3,5% mientras que la inflación se mantiene
en un 4%.
Sin embargo, 2007 presenta ciertas incógnitas. A
pesar de asegurar que el crecimiento económico se mantendrá, el
precio del petróleo –que ha aumentado un 80%- y la desaceleración
de la economía americana podrían frenar parcialmente el desarrollo
de las economías europeas. Aunque el que fuera candidato a la Presidencia
del Gobierno español en marzo de 2000 apuesta por el optimismo, “debemos
aprovechar este momento y asegurar a medio y largo plazo la sostenibilidad del
mismo”, subrayó.
En el ámbito político, Almunia
ha dicho que Europa ha demostrado su importancia como bloque.
La intervención de fuerzas armadas europeas en el Líbano ha sido
el ejemplo que ha utilizado por el comisario para reafirmar esta opinión.
Sin embargo, alberga la esperanza de que en un futuro algunos países “dejen
de añorar el pasado y miren hacia el futuro”, en una clara referencia
al fracaso del Referéndum que se hizo en los países miembros para
decidir sobre la Constitución Europea.
Este deseo de unidad también
la expresó el comisario al tocar el tema energético. “Hay
que concienciarse de que el ámbito energético sobrepasa la actuación
de las naciones europeas”, afirmó en una clara alusión a la dependencia
que éstas tienen a causa de la escasez de recursos naturales como el gas.
Así pues abogó por una posible unidad. Al preguntarle por la cuestión
nuclear, sin embargo, Almunia respondió que eso es una cuestión
nacional que está fuera de las competencias de la UE, aunque reconoció
estar a favor de crear un mercado común en materia energética. Al
presentarle la cuestión sobre la OPA de la alemana E.ON sobre la española
Endesa, dijo no haber leído aún el escrito, aunque añadió poder afirmar
a los presentes que “todas las partes implicadas, que son muchas, van adoptando
actitudes cada vez más constructivas”. Por otro lado, el
tema de la inmigración fue catalogado por el comisario como “un drama,
a la vez que un reto” para la UE. Almunia informó que la presencia
de trabajadores extranjeros es beneficiosa para la economía de los estados
europeos, “siempre y cuando esté regularizada”. En este aspecto
también aprovechó para pedir a otros países miembros más
implicación, pues aunque los inmigrantes entren sobre todo por los países
mediterráneos, “una vez dentro de Europa, y gracias a las leyes actuales,
pueden moverse por toda la Unión”. Sobre las reacciones
de la población española ante la avalancha de inmigrantes, el político
afirmó que eso se debe “a la inexperiencia de España a la
hora de tratar la inmigración”.
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