| La
petrolera estatal brasileña Petrobras tendrá más
margen de maniobra para continuar negociando el precio del crudo
con el Gobierno de Bolivia, después de que el Ejecutivo
de Evo Morales decidiera hoy congelar la Resolución Ministerial
207/2006 que retiraba la potestad de esta compañía
sobre el control de líquídos y derivados no regulados
para incrementar los recursos del país.
En dicha resolución del
pasado martes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
(YPFB) recuperaba el derecho de propiedad del Petróleo
y Gas Licuado de Petróleo (GLP), como lo establece el Decreto
Supremo 28.701 de Nacionalización de los Hidrocarburos
"Héroes del Chaco" del 1 de mayo de 2006, según
el diario local "El Diario".
El vicepresidente boliviano, Álvaro
García Linera, negó que esta decisión del
Gobierno se trate de un retroceso en el proceso de nacionalización,
sino que aseguró que su objetivo es "facilitar las
negociaciones y dependerá de cómo van los tratados
con las empresas petroleras" para que con esta medida se
logre una "buena negociación, que es la esperanza"
de la Administración de Evo Morales.
El Gobierno brasileño había
reaccionado con dureza y anticipaba una fuerte respuesta política.
Petrobras consideró el jueves pasado "inviable"
su negocio en Bolivia por las condiciones de la nacionalización
de los hidrocarburos tras la decisión del Ejecutivo boliviano
de disponer el monopolio de la comercialización del petróleo
a favor de YPFB y dejando fuera del negocio a la empresa brasileña.
Como primera medida, suspendió
la visita prevista para este viernes del ministro de Minas y Energía,
Silas Rondeau, y del presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli,
ya que la resolución ministerial boliviana, según
fuentes del sector petrolero consultadas por la prensa local,
pone a la petrolera "contra la espada y la pared" porque
el Gobierno de Morales le estaría obligando a vender las
dos refinerías que tiene en el país andino a precios
demasiado bajos, así como a retirarse del negocio.
Mientras tanto, como señal
de su disposición para seguir negociando el precio del
gas, Petrobras se ha mostrado favorable a un incremento del 5%
del precio del hidrocarburo importado desde Bolivia a partir del
día de las elecciones presidenciales de Brasil (1 de octubre),
dentro del reajuste trimestral previsto en el contrato entre la
empresa y el país andino.
"Vi muchas estimaciones erróneas
en los diarios, hasta de un aumento del 10%", dijo en una
conferencia el martes pasado Ildo Sauer, director de Gas y Energía
de Petrobras. "Si la canasta de aceites (usada para calcular
el alza) se mantiene en el nivel actual, nuestra estimación
es de alrededor de un 5%", precisó.
Por su parte, el Gobierno de Brasil
plantea nuevas estrategias para impedir que el precio del gas
importado desde Bolivia suba significativamente ya que, como anunció
esta semana el ministro de Energía y Minas brasileño,
el país amazónico pondrá sobre la mesa nuevos
planes como el desarrollo de proyectos relacionados con el biodiésel,
la investigación en las cuencas hidrográficas, el
intercambio tecnológico, la generación de energía
eléctrica y la creación de un centro gasífero-químico
en la región fronteriza de ambos países.
El Ejecutivo boliviano busca un
incremento del precio de este hidrocarburo a siete dólares
(5,5 euros) por millón de unidades térmicas británicas
(BTU), desde los cuatro dólares (3,15 euros) por millón
de BTU anteriores, a lo que se resiste Petrobras.
Esta petrolera es la compañía
con más inversiones en la industria de los hidrocarburos
bolivianos, en la que la empresa asegura que ha invertido unos
1.500 millones de dólares (1.182 millones de euros) en
la última década. Por ello, los acuerdos entre Bolivia
y Brasil serán determinantes para ambos países,
pues son muchas las consecuencias que están en juego.
Pero de momento, habrá que
esperar hasta después de las elecciones de Brasil para
que las negociaciones se desatasquen. |