| La
victoria en las elecciones celebradas el pasado fin de semana
en Suecia de la coalición de los partidos del centro-derecha,
encabezada por Fredrik Reinfeldt, puede suponer la aceleración
del proceso de privatización de las participaciones que
el Estado tiene en grandes empresas como Nordea, la aerolínea
SAS y TeliaSonera.
Estas empresas en conjunto pueden
llegar a tener un patrimonio que podría alcanzar un valor
cercano a los 50.000 millones de euros (unos 63.600 millones de
dólares).
De hecho, las acciones de TeliaSonera
llegaron a subir cerca de un 3% en el mercado financiero de Estocolmo
entre comentarios sobre la posible colocación en bolsa
de la participación estatal, que supera el 43%.
El movimiento tendría consecuencias
directas en España puesto que TeliaSonera es actualmente
el mayor accionista de Xfera. La compañía tiene
previsto lanzar sus servicios de telefonía móvil
antes de navidades, y contempla unas inversiones globales cercanas
a 1.000 millones de euros.
Lo cierto es que los analistas
observan atentamente los movimientos de TeliaSonera. Así,
Société Générale elevó el pasado
lunes su recomendación sobre la operadora sueca desde ‘mantener’
a ‘comprar’. Estos analistas creen que en las próximas
semanas van a circular muchos rumores sobre el posible interés
de los grupos de capital privado por la empresa.
En una línea similar, la
casa sueca de bolsa Redeye ha insistido en que la derrota socialdemócrata
y el triunfo del centro-derecha ha abierto las expectativas para
la privatización de TeliaSonera. Estos analistas, que mantienen
la recomendación de comprar sobre la operadora, también
apuestan por una posible oferta por parte de los grupos privados
de inversión.
De ser así, otros expertos
no descartan un cambio estratégico de la compañía,
que incluiría la salida del propio consejero delegado,
Anders Igel. Este directivo fue uno de los impulsores de la expansión
de la compañía en España. Esta política
de expansión recibió numerosas críticas por
parte de otros accionistas de referencia como Robur, SEB Fonder
y Alecta, dueños de un 5%. Incluso llegaron a pedir su
dimisión, pero Igel se mantuvo en el cargo gracias al apoyo
del Gobierno socialdemócrata, un apoyo que ahora no tendría.
Por lo tanto, la gran incógnita
actual sería si los hipotéticos nuevos accionistas
de control estarían dispuestos a mantener la apuesta española.
Las previsiones no son demasiado buenas, sobre todo porque algunos
analistas, como los de Citigroup, indicaron que Xfera no llegará
a beneficios hasta 2011. |