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actual presidente de Bolivia se encuentra en la misma situación
que Lula, mandatario de Brasil, cuando éste ganó
las elecciones hace cuatro años, según afirma Jaime
Paz Zamora, ex presidente boliviano (1989-1993). Evo tiene un
dilema: "gobernar para el Movimiento Al Socialismo (MAS)
o para Bolivia".
Paz Zamora, como él asegura,
ha viajado a Europa para intentar que se entienda la situación
de su país. El ex presidente boliviano, antiguo líder
del extinto Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), conversó
con un grupo de periodistas el martes pasado en la sede madrileña
de la Asociación de Periodistas Europeos (APE)
En una charla relajada dio un repaso a la actualidad política
de Bolivia, un país en el que, a su juicio, se ha consolidado
la democracia después de una trayectoria política
de 28 años.
"Evo no ha resuelto el dilema
en sus ocho meses de gobierno", afirma el ex mandatario,
quien además asegura que los indígenas no están
en el Gobierno y que están siendo utilizados por el actual
Ejecutivo de forma electoralista.
La cuestión indígena.
Paz Zamora se muestra escéptico con las políticas
en favor de los indios aplicadas por Evo Morales, del quien dice
que es mestizo, hijo de minero blanco y de una mujer india, y
que además no habla ninguna lengua indígena. Además,
el ex mandatario boliviano advierte: "puede ocurrir que el
Gobierno entre en conflicto con los indígenas del país".
Paz Zamora señala que Evo
no es un presidente de una "iquierda moderna y racional"
con "acciones regresivas desde un enfoque étnico".
"El núcleo del Gobierno es bastante integrista. En
este sentido, la experiencia de Brasil es un ejemplo positivo",
añade.
Según el antiguo líder
del MIR, que en su momento entró a formar parte de la Internacional
Socialista, la esfera de poder y decisión dentro del Ejecutivo
actual es "pequeña" y "restringida",
a la vez de que se trata de personas que vienen de un "marxismo
duro y decadente".
Paz Zamora afirma que Álvaro
García Linera, actual vicepresidente de Bolivia, es "partidario
de una revolución anterior, algo así como la Revolución
Francesa". Aun así, Paz Zamora reconoce que es "inteligente",
aunque "muy beligerante".
El único miembro del Gobierno
de Morales que recibe elogios del ex presidente es Carlos Villegas,
actual ministro de Hidrocarburos y Energía, del que dice
que tiene una "visión más racionalista del
Ejecutivo" y, sin embargo, Paz Zamora se muestra partidario
de que se aumente la presión internacional para que la
nacionalización de los hidrocarburos retome "el buen
camino" y no se exija tanto a las petroleras extranjeras.
El ex mandatario opina que el actual
Gobierno debería volver a la Ley de los Hidrocarburos de
1990, cuando él era presidente, que otorgaba la repartición
de los beneficios al 50% entre las petroleras extranjeras y la
estatal boliviana Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
(YPFB). Según él, "fue un error" que el
ex presidente Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003)
la cambiase en 1996.
La Asamblea Constituyente
y las regiones. "Hay una incapacidad para hacer
un pacto de unidad nacional. No hay una idea clara sobre el concepto
de la Asamblea Constituyente, ya que se está planteando
la victoria de unos y la derrota de otros", asegura Paz Zamora,
quien añade "no se trata de determinar un consenso
mínimo necesario en la Constituyente de dos tercios o de
una mayoría absoluta", sino que el problema se encuentra
"en los temas que se debaten".
Paz Zamora se mostró confiado
en la capacidad de Evo para llegar a la unidad nacional, en clara
referencia a la crisis de las regiones. Sorprendentemente, el
ex presidente señala que la Media Luna (la región
formada por las cuatro provincias más ricas de Bolivia,
que acumulan el 70% de los recursos naturales del país:
Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni) tiene sus propias contradicciones
ya que, por ejemplo, Tarija produce el 87% del gas boliviano,
mientras que otras zonas, como la de Santa Cruz, tienen un déficit
energético de ese recurso natural.
Cuando los periodistas españoles
le preguntaron acerca del futuro de las pensiones en Bolivia,
Paz Zamora aseguró que el costo Bonosol es "muy grande"
y "muy difícil de tocar". Así hacía
referencia a la crisis de 1997, cuando un error de cálculo
sobre el número de beneficiarios hizo necesario que los
bancos asociados a las gestoras hicieran un préstamo de
50 millones de dólares (39,34 millones de euros) al Fondo
de Capitalización Colectiva (FCC) para que pudiera efectuarse
el pago del Bonosol.
Por ese motivo, Paz Zamora apuesta
por el esquema de capitalización individual. Considera
que el Estado debe garantizar las prestaciones de jubilación
mínimas, pero que cada boliviano debe tener derecho a cobrar
la pensión que corresponda al esfuerzo realizado. Entre
otras cosas, porque es la única forma con la que sistema
podrá mantenerse a lo largo del tiempo.
Las diferencias con los países
fronterizos fueron otro asunto del debate del antiguo presidente,
quien cree que con el actual mandatario de Perú, Alan García,
es fácil llegar a un entendimiento para que Bolivia consiga
su reivindicación histórica de tener acceso al mar.
Sin embargo, el problema con Chile es mayor, ya que su presidenta,
Michelle Bachelet, aunque muestra una buena disposión para
negociar, "tiene el problema de las Fuerzas Armadas y de
su defensa a ultranza de la integridad territorial".
El ex mandatario boliviano afirmó
que está deseoso de hablar con Bachelet sobre este tema
y que él propondría como solución el "cambio
de un territorio del río Paraguay por un territorio en
el mar". De este modo, Chile tendría acceso a una
zona con recursos naturales que podría explotar y eso ayudaría
a ese país a paliar sus grandes deficiencias energéticas.
Diplomacia española.
Paz Zamora habló también en este encuentro con los
periodistas sobre las relaciones entre su país y España.
Para él, la última visita de la vicepresidenta española,
María Teresa Fernández de la Vega, a Bolivia a principios
de agosto de este año de constató el gran papel
que juega el país europeo en cuanto a la cooperación
con la nación andina.
Según el líder del
extinto MIR, el hecho de que la vicepresidenta se negara a acudir
a una sesión de la Asamblea Constituyente puso de manifiesto
que España "no quiso ir al terreno de Evo Morales",
algo que el ex presidente considera positivo.
La socialdemocracia de Paz Zamora
es para él la verdadera izquierda de Sudamérica,
precisamente la que actualmente marcan los gobiernos de Brasil,
Perú, Uruguay y Chile.
Respecto a Hugo Chávez,
el ex mandatario dijo que éste "no es la expresión
de la izquierda en nuestro continente. Atacar a EEUU no es un
fenómeno de izquierdas". Además, añadió
que el presidente venezolano "no ha sido muy exitoso a la
hora de encarar los problemas de su país".
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