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La inquietud por la magnitud real de la
crisis de las hipotecarias, dedicadas al negocio de más
riesgo, ha vuelto de nuevo a los mercados bursátiles. Los problemas
del banco británico Northern Rock han cortado en seco el
optimismo que respiraban las bolsas durante los últimos
días. Las autoridades han intentado tranquilizar a los inversores. Perosin demasiado éxito.
El Banco de Inglaterra (BoE) se ha visto obligado a ofrecer
un préstamo de emergencia a la entidad británica,
a pesar de haber manifestado, ayer mismo, que no intervendría
para resolver los problemas de los bancos afectados. Los mercados
financieros han vivido una jornada de pérdidas generalizada
que también se han dejado notar de modo apreciable en el
índice burátil español Ibex 35. Este indicador ha acusado el retroceso inapelable
de la cotización de los bancos y constructoras.
La situación
de nerviosismo ha motivado la intervención del ministro
español de Economía, Pedro Solbes, desde Oporto (Portugal), para descartar
totalmente que alguna entidad española se vaya
a ver afectada por una crisis de líquidez. También
ha intervenido en el mismo sentido tranquilizador otras
grandes figuras de los sectores financieros internacionales.
Como Solbes, cada ministro de Finanzas europeo hablaba a los medios de su país para alejar a
sus entidades financieras del posible peligro de epidemia. Sólo
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet se salía del
guión y anunciaba que mantendrá la cautela en política
monetaria, que seguirá siendo acomodaticia porque hay riesgo
en la estabilidad de los precios.
Por cierto que los miembros de este prestigioso
concláve anunciaban también, quizá por enésima
vez, que van a exigir transparencia a los fondos especulativos
y a lanzar una investigación sobre los métodos de
las agencias de rating. ¿Lo harán esta vez?
En los corrillos de los principales parqués, que hoy por
hoy son más bien telefónicos que otra cosa, se daba
poco crédito a la inciativa. Más o menos el mismo
que se le ha concedido estos días a la supuesta postura
firme de los bancos centrales a la hora de no tomar acciones para
rescatar a los bancos en riesgo. Quizá tras el súbito
cambio de actitud del Banco de Inglaterra esa actitud pueda comprenderse
perfectamente.
Hoy la crisis se cobraba como víctima a
la cuarta entidad bancaria de Reino Unido y el El BoE ha emitido
hoy un comunicado en que informó de que en su papel de
prestamista en último término está
dispuesto a facilitar instrumentos en circunstancias comparables,
cuando las instituciones se enfrenten a dificultades de liquidez
a corto plazo.
Esto supone
un cambio radical en la postura por parte del Banco Central británico. Ayer, el presidente del BoE, Mervyn King, anunció en una comparecencia
escrita ante el Comité Parlamentario del Tesoro que no
ayudaría al sector bancario a través de modificar
las reglas de consistencia de los colaterales de créditos
o ampliando el plazo de los préstamos. Además, King
también se mostró en contra de apostar por la provisión
extra de liquidez que los bancos centrales han implementado, ya
que podría restar importancia a la valoración del
riesgo y fomentar comportamientos erróneos en el futuro.
Desde el martes se han precipitado los indicios
de una réplica de la crisis de las subprimes en Reino Unido.
La hipotecaria Victoria se declaró en bancarrota y ayer,
Wharton Asset Management, uno de los primeros hedge funds en Europa,
suspendió los pagos de uno de sus productos hasta diciembre.
Barclays tuvo que implementar un rescate de un vehículo
de inversión y Abbey, propiedad del Santander, ha rebajado
su concesión de hipotecas. Ademas, se publicaron los precios
medios de la vivienda en Reino Unido, que cayeron a mínimos
de 2004.
La noticia de que el BoE acudirá al rescate
de Northern Rock ha desatado el pánico. El banco, que es
el principal prestamista hipotecario del país, lideró
las caídas del índice bursátil FTSE 100 con más de
un 30%.
Las autoridades británicas no han dudado en tratar de calmar
a los inversores y en defender al banco. El ministro de Finanzas
británico, Alistair Darling, anunció hoy su autorización
para que el BoE prestara ayuda a la entidad sin especificar el
importe. Además, el organismo regulador de mercados (FSA)
declaró que el banco es solvente, que supera los
requerimientos legales de reservas y que cuenta con un libro de
préstamos de alta calidad.
Refugio en las 'telecos'. El sector europeo de las telecomunicaciones se ha
comportado como refugio de los inversores con la crisis de las
subprimes. Según consideran los expertos, esta situación
podría continuar durante los próximos meses si persiste
la volatilidad de los mercados.
La firma de internmediación financiera española Renta 4
ha señalado al diario madrileño El Boletin que la crisis de las hipotecas
de alto riesgo estadounidenses y su extensión a Europa durante
el mes de agosto ha llevado a los inversores a buscar activos
de renta variable que no tengan ninguna implicación con
las subprimes. Uno de los sectores elegidos ha sido el de las
telecomunicaciones que, aunque durante las peores jornadas de
la crisis también ha salido perjudicado, siempre lo ha
sido en menor cuantía que otros sectores.
Hoy mismo, France
Telecom bajaba en bolsa apenas un 0,40%, mientras el índice CAC 40 de la Bolsa de París perdía
un 1,17%. Telefónica y Deutsche Telekom también
bajaban menos que los índices de los que forman parte. Una de las razones
por las que los expertos creen que los inversores se han refugiado
en las telecomunicaciones es el saneamiento que las empresas
del sector llevaron a cabo durante los años 2003 y 2004.
En ese período de tiempo, las compañías decidieron
reducir sus costes y su deuda.
Según Renta 4, las compañías
del sector de las telecomunicaciones tienen una previsión
de crecimiento (BPA) de un 11% en Europa para el período
comprendido entre los años 2007 y 2009, entre los mayores
del continente. Telefónica es el valor más destacado
por los expertos debido al excelente comportamiento que ha tenido
pese a las caídas del Ibex 35. La operadora española,
que tiene un potencial de crecimiento de un 14,2% para los próximos
dos años, cotiza cerca de sus máximos de siete años
al haber superado ayer un precio de 19 euros por acción.
Entre los fondos que invierten en renta variable en el sector
de las telecomunicaciones está el Telecommunications E
Acc de Fidelity. Este producto ha obtenido en lo que va de año
una rentabilidad de un 11,3% mediante inversiones en empresas
del sector en todo el mundo.
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